281 El conocimiento no es tuyo

Jon: El otro día me dijiste que lo que nos tendrían que haber enseñado es que los conocimientos que hay no son nuestros.

Joaquina: Así es. Vienen desde la primera parte del conocimiento, que es ancestral, que es cuando Dios dijo que el verbo se haga carne, que es cuando empezó a existir el ser. Desde ahí, todo lo que hay no es nuestro. Lo que haces desde el ego es creer que es tuyo. Busca tu cualidad y te darás cuenta de cómo, cuando la bajes al detalle, sabrás que estás extrayendo algo universal pero que es tuyo en este momento. Lo utilizarás y luego vuelve otra vez al universo. Entonces no necesitarás nada, te darás cuenta de que la cabeza está llena de algo que no sabías ni siquiera que estaba. La palabra y la conexión y todo se producirá solo.

Jon: ¿Qué es entonces mío?

Joaquina: La sabiduría. De la misma manera que es tuya la empatía. Los conocimientos llegan a la mente sin hacer nada. La sabiduría de la transmisión es tuya. La trabajas a través de tus conceptos, no los de los demás. De la misma manera que dar y recibir es también tuyo. La inteligencia no pone profesión, pone intención. Si huyes de ella, la vida nunca te dará todo lo que te mereces. Pero porque estás huyendo. Tú has decidido que parte del conocimiento universal ibas a coger para utilizarlo para algo. Y lo que has hecho es coger indiscriminadamente, coger lo que no vale, etc. Los lujuriosos intelectuales leen libros y más libros que en el fondo no les sirven para nada. La inteligencia no es de experiencia, esa es la sabiduría.

Jon: ¿Es una indirecta?

Joaquina: El conocimiento no solo está en los libros, también está en las personas que los trasmiten. Cuando se aprende de personas hay que tener muy claro cuál es tu camino, para que lo que recojas de esas personas sea lo que tú necesitas, y así evitar luego culparlas, si con el camino recorrido no consigues cubrir las expectativas creadas.Tú le pones el título a la forma pero, en realidad, todo es de todos. Luego, vuelves a coger trocitos de este todo, lo mueves y haces crecer conocimientos que vuelven otra vez a formar parte de la estructura. No quiere decir que tu no estés haciendo crecer el conocimiento. Claro que si. Cada vez que haces una investigación, esta sube al universo. Los conocimientos son universales.

Jon: Hoy en día es muy difícil adquirir o expresar los conocimientos como se hacía antiguamente, como lo hacía por ejemplo Platón. Hoy en día hemos pasado a un tipo de conocimiento mucho más rápido y memorístico, de tal manera que cuando escuchas a las personas estás haciendo ya intrusismo con tus propios conocimientos.

Joaquina: Lo que hacían los antiguos era escuchar e interiorizarlo ya que querían respetar cada palabra que decía la persona. Porque en aquellos tiempos se cuidaban las palabras. Hoy en día decimos tantas palabras que no están unidas al conocimiento y de pronto te has convertido en un ser con demasiada información que, en realidad, no vale para lo que quieres. Por eso es importante empezar a limpiar muchas de las palabras que dices, o que al lado de las palabras existen muchos principios que están deformando el conocimiento.

Jon: Entonces, todo lo que digo con la conciencia de ampliar conocimientos sube y otras personas lo están recogiendo y lo están condimentando.

Joaquina: El conocimiento sube y llega a las cabezas que están abiertas. Toda persona que es inteligente para recoger conocimientos, recoge aquellos que no ha leído y que ni siquiera ha oído antes, pero que sabe que están en el canal de la comunicación que necesitan en ese momento.  Eso es maravilloso. ¿Por qué a personas espirituales les enseñan a manejar estos conocimientos?.  ¿Por qué no a nosotros también? Al Dalai Lama se lo  enseñan desde pequeñito y desde los 6 ó 7 años habla como una eminencia. Le enseñan a que los conocimientos llegan a su mente. Eso es lo que yo quiero que consigas hoy. Los conocimientos llegan a tu mente y no tienes que hacer nada. Abre la puerta del conocimiento y bajará exactamente lo que necesitas.

Jon: Entonces, lo que tengo que hacer es volver de nuevo a mi condición Divina y empezar a pensar qué parte de mi conocimiento me es realmente útil.

Joaquina: Ojo, no se trata del libro 2 o el libro 3, sino de qué parte de tu conocimiento te ha favorecido el desarrollo de tu cualidad Divina. Qué parte de tu conocimiento, si lo aplicas bien, enriquece el conocimiento universal. Para que puedas aprender es necesario que esté todo en disposición, que cuando estés con los demás tu propósito quede tan claro que estés transmitiendo cómo hacer aquello que eres capaz de hacer. Contesta a la siguiente pregunta: ¿Qué parte de ti necesitas limpiar para acceder a tu propósito? ¿Qué tienes que quitar?: Tu soberbia, tu avaricia, tu gula…

Jon: Mi pereza.

Joaquina: Cuando estás en el detractor eres cero inteligente. En el detractor el conocimiento que has adquirido, y que crees que es tuyo, es el que esgrimes. Es la inteligencia humana la que esgrimes a través de los conocimientos. Conecta con tus conocimientos a través de tu lado Divino. Si tu cualidad Divina es el Amor, o alguna similar que parecen de otro mundo, hay que ver cómo se pone en la tierra el tema de la inteligencia. El amor es la concepción en la que te mueves para tratar la inteligencia con los demás. El conocimiento que necesites para tu tarea de amor, y tu tienes que saber qué es el amor para ti (en tu pareja, en el trabajo…) entonces, recoges el conocimiento que a ti te permite, para lo que estés haciendo, crecer en el amor. Debes tener en cuenta que cuando coges un conocimiento y lo bajas, al lado tuyo hay alguien que para eso mismo que tu, ha cogido otro conocimiento, y saber compartir los conocimientos desde la tolerancia es importante. Todos los elementos que tienen que ver con el amor, la tolerancia, la persistencia, etc. En relación con la inteligencia, es que tu recojas los conocimientos para lo que estés haciendo en ese momento, tus tareas cognitivas o lo que sea, y te des cuenta que al lado existen otro montón de personas que también están en una tarea. Y poder compartirlo teniendo en cuenta que tú tienes un conocimiento y hay otro conocimiento que tienes que aprender. Lo trasmites, lo compartes, te haces maestro y alumno de la situación y vuelves a llenarte otra vez.

Jon: Entiendo que la inteligencia tiene que ver siempre con las tareas del Ser superior, no con las del ego.

Joaquina: Cuando estás haciendo hábitos o rutinas no estás utilizando esa inteligencia. El momento práctico es cuando das y recibes, y te das cuenta de que si estás fregando los cacharros estás recibiendo la limpieza del propio cacharro. Cuando estás en simpatía, sabes que lo que tu estás viviendo con el otro es par ti y es para él. Estás compartiendo. Cuando entras en la inteligencia es porque vas a hacer situaciones operativas del ser superior, cuando estas utilizando el pensamiento, cuando estás al servicio, cuando lo que estás haciendo aporta valor a la sociedad porque estás haciendo crecer conocimiento. Ahora puedes analizar si crees que tu problema es de coger conocimientos, o es que piensas que los conocimientos son tuyos.

Jon: Sí, creo que los conocimientos son míos.

Joaquina: Dale una vuelta hasta que te des cuenta de que no hay ningún conocimiento que sea tuyo. En este punto reside la base de todo a pesar de lo duro que pueda resultar. No hay ningún conocimiento que no puedas compartir desde la profunda serenidad de acceder a el. El problema nace cuando no eres capaz de entender la globalidad del conocimiento y no sabes “bajarlo” para ti, te pierdes en una serie de caminos que al final no tienen resultados  lo que te hace conmoverte y pensar que no aprendes y que no funcionas; pero porque están fuera del contexto.

Imagínate que tienes un vaso y quieres coger de la fuente de la sabiduría. Como hemos visto anteriormente, tu coges de la fuente de la sabiduría lo que necesitas para ejercer el conocimiento. Eso es lo que tienes que aplicar. Pero resulta que eso lo dejas atrás y empiezas a beber de otros vasos. Entonces, empiezas a sentir que no eres inteligente, empiezas a sentir que fallas porque no estás utilizando lo que tienes que utilizar.

Ninguno somos nada. Te llenas de lo que aprendes y lees, y te lo llevas a un sitio concreto. Eso es tuyo, lo demás no. Por eso, la experiencia no se puede compartir. Tu visión si, pero no tu experiencia, ya que ésta es la sabiduría tuya. A ella llegas de forma natural y se amplia permanentemente si estás en tu lado de luz. Si no, se convierte en algo insignificante.

Para la inteligencia Divina tienes que entender que tu inteligencia no necesita conocimientos que la alejen de su camino. El camino es muy amplio y muy fuerte, de tal manera que tienes que comprometerte firmemente con lo que has venido a hacer.

Si te interesa el tema, lo encontrarás completamente desarrollado en el libro: Trascendencia en la vida cotidiana

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