207 Gestión del tiempo y temperamentos

Jon: Creo que el deseo de realizar lo mínimo y con el menor esfuerzo es un hándicap a la hora de organizar nuestro tiempo. Estudiosos de este tema como Henri Laborit consideraron que en nuestra distribución de tareas priorizamos lo que nos resulta más fácil antes de lo que es difícil, lo que se hace enseguida antes de lo que toma tiempo, lo que sabemos hacer antes de lo que nos resulta nuevo, lo que es urgente antes de lo que es importante, y lo que otros nos imponen antes de lo que nosotros hemos decidido.

Joaquina: Estoy de acuerdo con todo eso, sin embargo, esta realidad es más incisiva dependiendo de nuestra personalidad.

Jon: ¿Te refieres a los temperamentos?

Joaquina: Sí. Cada temperamento vive el espacio/tiempo de un modo diferente, y la diversidad temperamental y la gestión del tiempo creo que deben ser estudiados conjuntamente.

Jon: Hace tiempo hablamos de los cuatro temperamentos: colérico, sanguíneo, flemático y melancólico. ¿Qué puedes aportar en relación con la gestión que cada uno de ellos hace del tiempo?

Joaquina: Pues mira, el temperamento colérico vive trabajando sobre lo urgente y pocas veces actúa desde lo importante. La frase predilecta de un colérico es: “Me encantaría… en cuanto encuentre tiempo seguro que…”.

Jon: Me recuerda a la historia del leñador: “Un hombre que paseaba por el bosque se encontró con un leñador que con gran prisa y esfuerzo se afanaba en aserrar en trozos más pequeños el tronco de un árbol ya caído. El paseante se acercó para ver por qué se esforzaba tanto el leñador y entonces le dijo:

—Usted perdone, pero hay algo que me llama la atención: ¡su serrucho está totalmente romo! ¿Por qué no lo afila?

El leñador suspiró agotado: “No tengo tiempo para ello, tengo que aserrar”

¿Qué puede hacer un colérico?

Joaquina: Conviene que el colérico reflexione antes de actuar, y que prepondere el cuidado de las herramientas, incluido su propio desarrollo, antes que los resultados.

Jon: ¿Qué ocurre con los divertidos sanguíneos?

Joaquina: El temperamento sanguíneo adora hacer las cosas que requieren poco tiempo y que le permite evadirse de la responsabilidad con rapidez. Esta falta de profundidad le conduce a realizar chapuzas cuando no conoce el tema y se le exige estudio. Por el contrario, cuando se trata de algo en lo que es experto, puede llegar a tocar la perfección.

Jon: Debió ser un sanguíneo quien dijo: “La gestión del tiempo es un mito… Si yo pudiera tener algún control sobre el tiempo aún tendría 16 años y pesaría 40 kilos…”

Joaquina: Sí, seguro. El aprendizaje para el sanguíneo es el reparto del tiempo para cada tarea según su necesidad, y no según su comodidad.

Jon: Llegamos al mío, mi querido flemático…

Joaquina: Efectivamente, el temperamento flemático elige lo fácil antes que lo difícil, o lo que le gusta hacer sobre lo ingrato; en ningún caso prefiere hacer sus tareas contrarreloj. Le encanta también hacer lo que le imponen y no defender lo que él quiere, ya que le desagradan los conflictos y los evita siempre que puede.

Jon: Así es.

Joaquina: Su dificultad es que vive un poco cansado y bastante desmotivado.

Jon: A mi no me pasa. ¡Yo siempre doy el 110% en mi trabajo: el 40% el lunes, el 30% el martes, el 20% el miércoles, el 15% el jueves y el 5% el viernes…!

Joaquina: Para salir airoso deberías fragmentar tus tareas en rodajas más manejables, ya que te motiva un poco más tener tareas segmentadas.

Jon: Y acabamos con el melancólico.

Joaquina: El temperamento melancólico se consume planificando y previendo posibilidades que teme que no se cumplan. Al final se quedan muchas tareas sin realizar.

Jon: “Los lunes me preparo para planificar mi semana, los martes la planifico, los miércoles reviso mi planificación semanal, los jueves escribo mi plan en el ordenador y los viernes pienso cómo voy a planificar mi próxima semana…”

Joaquina: Conviene emplear el tiempo adecuado para analizar y planificar las tareas; con el mucho o poco tiempo existen muchas probabilidades de que se produzca una pérdida de eficacia.

Te planteo un escenario para ver cuál sería la solución que le darías a esta situación donde la gestión del tiempo es vital:

«Estás de camino a tu casa en su coche deportivo, en medio de una terrible tormenta. Pasas por delante de una parada de autobús y ves a tres personas:

  1. Una viejita que está muy grave y que si no llega al hospital a tiempo se muere.
  2. Un médico, muy amigo suyo, que le salvó la vida hace un par de años.
  3. Al ser más maravilloso que hayas visto en tu vida, con quien siempre has soñado y estarías dispuesto/a a pasar el resto de tu existencia.

Como tu coche es un deportivo, sólo puedes llevar a un pasajero de estos tres.

¿Cómo resolverías esta situación?

1 comentario en “207 Gestión del tiempo y temperamentos

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