94 Los objetivos y su realización: Conclusión (IV)

A.: Mi objetivo es gestionar con eficacia los proyectos que hago.

Joaquina: No es vital porque su voz tiembla al mencionar la palabra eficacia. Su ha temblado en lo emocional. Analizar lo que os pasa. Te ha temblado la voz con la palabra eficacia, porque tu problema es de pérdida de tiempo. Busca algo que no te lleve a pasarlo mal. Si a ti te gusta perder el tiempo, no te ataques con el objetivo, sigue perdiendo el tiempo, haz un objetivo, que ya te arreglará el objetivo el tiempo. No os metáis donde no podéis, disfrutar el objetivo nos cambia la vida. Todo lo que nos quite la emoción y el gozo no lo vamos a cumplir. Los objetivos son para sentirnos poderosos y nos permitan disfrutar. Busquemos algo que realmente sea factible, algo que cuando lo digamos, sabremos que vamos a encontrar la forma de gozar y desde ahí podremos caminar. Los objetivos nunca pueden ser una inquisición, eso no es un objetivo. No se puede hacer ningún objetivo que sea del tiempo como, por ejemplo: “quiero respetar el tiempo”. Esos no son objetivos sino imposiciones.

Jon: Entonces esa pregunta sería muy buena a la hora de plantearnos un objetivo: ¿Esto es una imposición para mí? ¿Podría ser esto algo que estoy imponiéndome por otra cosa?

Joaquina: Los objetivos tienen que ser algo que, al ir cumpliéndolos cada día, nos digamos con alegría: “Yo puedo, yo me lo paso bien, ¡Que fantástico!, yo soy capaz, yo soy potente, yo me lo paso bien, yo soy única(o), yo lo consigo, yo soy mágica(o), yo aprendo, y además yo soy útil”. Tengo en este momento un proyecto de Comunicación para niños de 6 a 24 años. Quiero tener una jornada con niños para aprender comunicación a partir del juego y que disfruten aprendiendo. Se lo he contado a todo el mundo y la respuesta ha sido tal que ahora no sé si el espacio será suficiente. También podría darse el caso de que no vinieran, pero la intención está, porque voy a gozar con los niños, porque van a aprender y porque van a ver la utilidad.

Jon: En este caso, ¿cuál sería el planteamiento concreto?

Joaquina: Objetivo: que los niños sepan que comunicarse les da un valor añadido a su vida. Cómo: que lo hagan jugando, pasándoselo bien, en yincanas, disfrutando. Para qué: para que realmente sean personas que se expresan libremente. Por qué: porque ellos pueden, porque ellos son mágicos, porque saben, porque conocen.

Y.: Quiero poner una clínica desde hace tiempo. ¿Mi objetivo puede ser dejar de procrastinar, no dejar las cosas para después?

Joaquina: En este momento no tienes la clínica. Podría pensar que se debe al dinero. Pero necesitas ver si hay algo en tu persona que te lo está impidiendo. Si lo trabajas, la clínica puede venir sola.

Y.: Pero, por ejemplo, a lo mejor yo no tengo la clínica porque lo voy dejando.

Joaquina: No, tu no tienes la clínica porque el compromiso de la clínica te quita algo que no te apetece perder. No os engañéis ninguno de vosotros, cuando no tenéis algo, es porque ese algo os lleva a un lugar que os da muchísimos más problemas. En el proceso encontraremos que habrá cosas que perderemos, pero cuando el momento de dolor está por debajo del gozo, ya es gozo. ¿En cuántas cosas que te gustan empleas bien el tiempo?

Y.: Pero hay cosas que me gusta hacer y las dejo para después.

Joaquina: Porque te gustan menos, acuérdate, siempre está la ley de la cantidad, siempre vas a elegir lo que te da más gozo, pero si lo has filtrado por los cuatro pasos, nunca te vas a equivocar en el objetivo. El objetivo no puede ser objetivo y resultado a la vez. Un objetivo tiene un resultado, pero el objetivo no puede ser el resultado. El resultado es algo tangible y el proceso es algo emotivo. Una persona plantea su objetivo de sentir un estado de ánimo positivo. No entrará al proceso de obtener el ánimo positivo, sino la condición del objetivo que la lleve a tener el ánimo positivo. El ánimo positivo es un resultado, no es un objetivo.

Jon: Podemos plantearnos un objetivo y filtrarlo por los cuatro cerebros, revisando si es vital, si nos da gozo, si tenemos los conocimientos y si nos trasciende. Si a lo largo del proceso vamos descubriendo que no hay gozo, o que no hay ningún aprendizaje, ¿es necesario replantearnos el objetivo o bien, plantearnos otro diferente?

Joaquina: Al plantearnos los objetivos de esta manera, nos hacemos conscientes de nuestros movimientos. Escribir cada día nuestro objetivo es necesario para tenerlo claro y de manera permanente podremos observar lo que va surgiendo, y si nuestras actuaciones del día a día nos hacen crecer en el objetivo. Hay que observar lo que necesita pasar a los tres meses, lo que tiene que haber pasado a los seis, a los nueve o a los 12 meses.

Jon: Una mala experiencia, ¿puede conectarnos con un nuevo objetivo vital?

Joaquina: Hace unos días fui a la COPE acompañada de dos maravillosas mujeres. Nuestro objetivo era hablar de nuestro proyecto de Talento Femenino para dalo a conocer a la comunidad. A pesar de que ir a la radio y ese tipo de cosas no me gustan, es mayor el gozo que me representa el proyecto. Sin embargo, no pudimos hablar de este proyecto, no se respetó su nivel. Salí de ahí con un nuevo objetivo: dar a conocer en todos los medios el proyecto de Talento Femenino. ¿Por qué? porque para mí lo importante era que conociesen lo que hay detrás del objetivo, no contar como si estuviéramos vendiendo algo.

Jon: ¿Qué pasó?

Joaquina: Que un mal trato me ha llevado a mi gozo.

Jon: ¿Cuál es?

Joaquina: Que todo el mundo tiene que saber lo qué es Talento Femenino, pero desde un lugar donde yo voy a disfrutar, donde yo pueda hacerlo. Mi objetivo es que Talento Femenino lo disfruten cada tres meses 50 mujeres. Es útil para la sociedad, yo puedo hacerlo, disfruto como una enana y además el objetivo está claro. Esa es la diferencia. Eso es lo que quiero que os mueva, algo que esta en vuestras entrañas.

Jon: ¿Qué es vital para ti?

Joaquina: Que las mujeres ocupen un lugar de privilegios y digno en la sociedad, y que los hombres nos acompañen. Entonces nuestro objetivo, tiene que ser un objetivo movilizador, no un objetivo que no nos guste como “voy a organizar el dinero”, “voy a ser próspero y mientras organizaré mi dinero”, “voy a emplear bien mi tiempo”, porque no disfrutaremos del proceso. Pero si entendemos la utilidad, lo que es prosperidad, el dinero se organiza solo. Lo que no tiene ningún sentido es que los objetivos sean siempre, “tengo que manejar mi tiempo”, “tengo que no gastar tanto”. No son no tener, son tener, los objetivos son para tener. El objetivo es algo tangible, el proceso es como tú te relacionas con ello. Cuando tenemos el objetivo marcado de esta manera, todo se conjunta para hacernos llegar lo que necesitamos.

Jon: ¿Puedes poner un ejemplo?

Joaquina: Por ejemplo, lo que ha pasado para que el proyecto Talento Femenino sea conocido. Me trajeron a un chico de Pamplona, y coincidió que me llamaron a trabajar a Pamplona. Conocí a la madre de este niño y resultó que era directora de Recursos Humanos de un periódico y después de un tiempo se me ocurrió decirla, “Oye, ¿tu no crees que conocerías a alguien en ABC?”. Un tiempo después la persona del ABC me llamó pidiéndome una entrevista.

Jon: Pero las entrevistas no son lo tuyo.

Joaquina: Así es, mi primer impulso fue negarme. De pronto recordé que lo había pedido hacía un tiempo y decido tomar la llamada. Al empezar a hablar del tema, como adoro el proyecto, de pronto me olvidé de que era el ABC. Después de eso he tenido una entrevista de un periódico digital y nos han buscado insistentemente de la COPE para que hablemos del proyecto.

Jon: ¿Que ha tenido que pasar para lograras tu objetivo?

Joaquina: Que tuviera un objetivo que era claro. En el proceso todos los acontecimientos se van conjuntando. Alguien de ABC me trajo a su hijo, para que yo además tuviera la fuerza de voluntad para poder decirlo. Un objetivo en el que llevo tres años: trabajar el talento de las mujeres, y lo he conseguido. El resultado es que al final vamos a conseguir tener 50 mujeres para el proyecto de Talento Femenino.

Talento Femenino tuvo tres muy exitosas ediciones con 50 mujeres cada una de ellas. El proceso es un proceso de aceptación, es un proceso donde se involucran más personas, en el que surgen sinergias, y sentimientos con relación al proceso, y surgen también cosas inesperadas que están tocadas por tu propio destino. Es necesario estar atentos y ver qué personas están, qué personas no están, qué nos pasa, cómo nos vamos sintiendo, y que nos vayamos dando cuenta de que tenemos que hacer ajustes, porque habrá cosas que no queremos hacer y otras que si queremos hacer.

Ahora bien, cuando llega el resultado es obligatorio hacer un balance de lo que hemos tenido como tangible y de lo que nos ha llegado que no lo es, y que no los esperábamos. Esas son cosas que no están preparadas y cuando ves lo que surge sin estar preparado, lo agradeces, y se mueve mucho más todavía hacia nosotros.

Cuando el proceso está claro pasan cosas inauditas y el resultado va a ser el que esperábamos y más muchas cosas que no esperábamos. Todas buenas.

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