83 El dinero III

Jon: ¿Y si necesito invertir para un nuevo negocio?

Joaquina: Si gastas el dinero en cosas que facilitarán tu futura prosperidad, considéralo una demostración de confianza en tu futura capacidad de ganarlo. Valora tu capacidad y conocimientos y el mercado y toma tus decisiones en consecuencia.

Jon: He leído en algunos libros que no se deben pedir créditos, sin embargo, a veces no hay otra forma de empezar a emprender.

Joaquina: Si piensas contraer una deuda, consulta primero los consejos de tu interior y pregunta si la decisión es apropiada. Las deudas contraídas para financiar un avance importante, llevan en sí la posibilidad de aportarte más dinero del prestado. Las deudas contraídas para pagar los gastos mensuales, indicarían un problema básico en la configuración de tu economía. Es mejor pensar en otras maneras de conseguir dinero que los préstamos, cuando se trata de necesidades permanentes. En el momento de pedir el dinero, confiaste en tus futuros ingresos; sigue renovando esta confianza. En vez de dejar que tus deudas se conviertan en preocupaciones cumple con placer incluso los plazos mensuales más reducidos. La preocupación por las deudas no es productiva.

Jon: ¿Y si ya está hecho?

Joaquina: Si tienes deudas y deseas saldarlas, empieza calculando su suma total. Perdónate a ti mismo por los malos sentimientos que hayas podido tener acerca de esta deuda; date cuenta de que tanto tú como las personas que te prestaron el dinero creísteis, en su momento, en tu futura capacidad económica. Pagando transmite mentalmente tu amor y agradecimiento a tu acreedor, por la confianza que puso en ti. Todo lo que has aprendido y todas tus aptitudes son fuentes de futuros ingresos. El aprendizaje y la experiencia del pasado son tu valor neto y puedes convertirles en dinero.

Jon: Menos mal que también hay ingresos…

Joaquina: Cada vez que cobras por tu trabajo, intercambias tu experiencia por dinero. Cada día adquieres experiencias que pueden ser convertidas en dinero; tu capacidad ganadora está en aumento. Cuando te encuentres luchando por sobrevivir, apenas capaz de pagar tus facturas, no creas que has fracasado. Este no es más que el modo que has elegido para aprender muchas lecciones importantes y experimentar la esencia de tu ser. Quizá aprendas que puedes ser generoso incluso cuando tienes muy poco. Podrías estar conociendo las cualidades superiores de la confianza, la compasión y la humildad. Investigando lo que es importante en tu vida, distinguiendo entre lo fundamental y esencial y lo que no lo es. Aprendiendo cómo aceptar el ofrecimiento de los demás o cómo sentirte poderoso sin dinero.

Jon: El escritor Simon Sinek utiliza la metáfora del coche (empresa) y la gasolina (dinero). No compramos coches para echarles gasolina, sino que ponemos gasolina para ir a sitios.

Joaquina: Es importante tener dinero suficiente, para que la energía pueda ser empleada en la obra de una vida y no en el esfuerzo por ganarlo. Se puede considerar un trabajo temporal como recurso provisional que ayudará a pagar las deudas mientras uno piensa en cuál sería su trabajo o carrera ideal. Las preocupaciones económicas constantes bloquean la creatividad y ofuscan el pensamiento. Alcanzando un nivel en el que poder afrontar tus gastos y satisfacer tus necesidades básicas, te será más fácil encontrar y crear con rapidez la obra de tu vida. A tu alma no le importa tu título laboral. Mientras aportes amor y conciencia a tu trabajo, crecerás espiritualmente.

Jon: No ahora, pero claro que he tenido épocas en las que no había otra que tener un trabajo temporal y, a veces, no el más idóneo o el mas alineado con la visión de futuro.

Joaquina: Un trabajo temporal podría constituir un paso hacia la obra de tu vida. Asegúrate de que este trabajo no absorberá todo tu tiempo y energía; los necesitas para activar tus propósitos anteriores. Sólo asegúrate de poder satisfacer tus necesidades básicas, para disponer del tiempo necesarios para la carrera que estás preparando.

Jon: Con el tema del dinero, también está el asunto del miedo o, mejor dicho, de los miedos. A veces me ocurre que no los quiero ni mirar no vaya a ser que entre con más profundidad en ellos.

Joaquina: Identificando tus miedos, puedes cambiarlos. Enfrentándote a ellos, verás las acciones apropiadas y podrás llevarlas a cabo. Reconociendo lo peor que te puede pasar, probablemente te des cuenta de que puedes hacerle frente y también de que es muy improbable que las cosas sucedan así. En la medida en que reconozcas tus temores, serás guiado hacia las maneras de liberarte de ellos. El desbloqueo de los miedos comporta grandes gratificaciones y abre el camino a tu pleno potencial. La liberación de tus miedos te descubrirá grandes espacios de evolución y posibilidades.

Jon: Si, pero ¿cómo?

Joaquina: Cuando hayas aprendido a amar a tus temores y desprenderte de ellos, podrás avanzar más rápidamente y solicitar la abundancia que te corresponde por derecho.

Jon: Prosperidad, abundancia… las palabras son fáciles de pronunciar…

Joaquina: Para aumentar tu prosperidad, habla de tu abundancia. Las palabras son importantes. Todo lo que dices tiene la capacidad de crear la realidad que experimentas. Es mejor no hablar con los demás de fracasos y desastes económicos; si no tienes dinero no te quejes de su falta. Habla con los demás de tu confianza en ti mismo sin poner el énfasis en tus carencias. Si te parece que no dispones del dinero que te falta, pretende que sí lo tienes y deja que la emoción de la plenitud invada tu cuerpo. Encuentra un espacio de recogimiento y pide a tu yo más sabio que te dé un mensaje sobre lo que puedes hacer para incrementar tu prosperidad.

Jon: Eso suena un poco a falta de humildad pretendiendo que se posee más de lo que en realidad se tiene. Me imagino que detrás está el principio de “actúa como si…” y acabará siendo realidad. ¿No hay un riesgo de gastar lo poco que no tienes?

Joaquina: Cuando gastas y ofreces con amor, creas nuevos caminos por los que atraer el dinero. El estado amoroso es el estado de receptividad frente a la abundancia del universo. Cuanto más amor transmitas al mundo, más abundancia recibirás a cambio. Haz que todo intercambio monetario sea una oportunidad para irradiar tu amor a los que te rodean. Ama a los demás y demuestra tu amor con tus actos cotidianos. Ama a la gente todo lo que puedas. Sé amable y cariñoso, pronuncia palabras afectuosas, perdona a los que no supieron respetarte y piensa con amor en los demás, honrándoles en todo lo que haces. No juzgues ni critiques. Tratando a los demás con amor y compasión, atraes hacia ti oportunidades, personas, y aún más amor. El amor te introduce en una órbita superior. Ábrete para recibir y ten la voluntad de reconocer tu deseo cuando se cumpla. Cada vez que aceptas el amor de los demás, cada vez que te abres para recibir el amor del universo, pones en movimiento la creación de milagros en tu vida.

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