78 Energía vital

El Tosalet es una pequeña urbanización cerca de Jávea, en cuyo centro hay un hotel en el que estamos alojados un grupo de personas, a punto de iniciar un curso sobre Energía Vital. Conversamos y el Montgó nos sigue atento a través de la ventana.

Joaquina: Con el trabajo de estos días busco la trascendencia de la energía que ha resultado de la unión de la energía sexual o telúrica y la cósmica, que al quedar unidas han dejado de ser energías puras, para necesitar la una de la otra para su manifestación. La energía telúrica/cósmica, que cubre nuestra afectividad, el hogar y el aprender, hasta la cósmica/telúrica que marca la operatividad de la vida en el cuerpo físico, contemplando desde esos puntos una parte de la economía, del trabajo y de la enseñanza, en estado más práctico. La verdadera trascendencia de estas energías dará como resultado una purificación cada vez mayor que nos permitirá llenarnos cada día más de la Energía Cósmica. La viviremos entonces con mayor sutileza y sensibilidad, sin miedos a su pérdida.

Jon: Parece que aprender a realizar este matrimonio, e ir comunicándonos cada día mejor con él, es lo ideal para poder ser felices y trasmitir esa felicidad a todo lo que nos rodea.

Joaquina: Podríamos decir que una mitad de nuestro cuerpo, más conectada a la energía telúrica es la reconocida y con la que funcionamos, obviando la otra, por desconocimiento de su funcionalidad, por negación a ella o simplemente porque es más fácil sentir que todo parte de nuestra humanidad y no de que estamos unidos a los hilos maravillosos de Dios.

Jon: ¿Esto es un poco como las uniones que hacemos con la pareja?

Joaquina: Así es, son uniones donde cada uno de los participantes se siente más útil, más operativo, más divino y obvia que esa unión tiene como resultado la suma de los dos participantes del conjunto. En el curso quiero proponer el reconocimiento y aceptación de un matrimonio que habiéndose realizado necesita aprender a caminar por los senderos de la vida llena de gozo y comunión. El cielo y la tierra que al fundirse forman una mezcla un tanto extraña, llena de vida y de miedos a vivir, llena de ilusiones y de miedo a perderlas. Un ahora que tiene perdido el presente por miedo a un futuro lleno de pasados no olvidados.

Jon: Me encanta cuando te pones poética.

Joaquina: Todo ser que está aquí tiene como cualidad innegable el aprendizaje. Abrirse a él, es conocer las partes que van deteniendo el proceso de transcendencia. Todos tenemos el cielo llenándonos de todo y todos sentimos la fuerza de la tierra que parece que no siendo nada, lo cubre realmente todo. La oferta es de encuentro con Dios transcendiendo los valores que contaminan su recuerdo.

Jon: Si te parece empecemos por el principio. ¿Qué es la energía vital?

Joaquina: Es la energía telúrica después de haber sido tocada por la mano amorosa de la energía cósmica. Es, por tanto, una energía de transformación que debemos aceptar como la causa primera y única de nuestra felicidad en la relación con los demás. La Energía Cósmica, esa llamada del Ti Mismo hacia la sublimación, es una experiencia personal, que se comparte con los otros en su misma llamada, yendo hacia la consecución de un principio de Amor Universal. La energía Vital es la que nace de una necesidad de romper la separación de unos con otros, de la necesidad de vivir la unión para poder llegar a fundirnos en el Padre. Es la energía del trabajo personal en comunión con los demás.

Jon: ¿Dónde vive la energía vital?

Joaquina: La energía vital vive en un medio físico y nace de la tierra y, por lo tanto, está afectada por los elementos que nutren o la forman estimulando o frenando su movimiento en relación con lo adecuado que se esté conectado a estos elementos.

Jon: Me imagino que te refieres al componente simbólico de la tierra, el agua y el aire.

Joaquina: La tierra representa nuestra capacidad de vivir la realidad, poner los pies en las situaciones de forma adecuada, pero de una forma vital. Nuestra realidad con el deseo de tener un cuerpo como medio o como fin. La tierra es la Luna, la oscuridad, la madre, la capacidad de sobrevivir, de mirarse a uno mismo. La tierra recoge la capacidad de vivir por los propios medios. Es, por tanto la tierra, el capítulo dentro de los elementos que habla de sexo como un medio mucho más de sobrevivir y propagar la especie que como un refinamiento de las experiencias sexuales, siendo a más y más delicado, según la activación de la energía cósmica y su aceptación. La tierra es la que enseña a cuidar de uno mismo desde los principios y las características del medio donde uno se encuentre. Habla también la tierra de lo que se puede lograr, siendo más y mejor cuanta más energía cósmica haya sido aceptada.

Jon: El elemento agua habla de nuestro mundo emocional ¿no?

Joaquina: Habla de la capacidad de confiar y poner la voluntad en todo. Dependerá, efectivamente, de la capacidad de manejar y reconocer las emociones, el resultado de la vida de cada uno. Las olas y su símbolo de inestabilidad reflejan muy bien de qué se está hablando cuando se refiere al agua.  Conocer, aceptar y cambiar en cada ocasión lo que indique el momento para que nada te mueva desde fuera, si no que sea tu interior el que decida qué tiene que suceder.

Jon: Entonces me conecta con la capacidad de profundizar en mi mirada interior.

Joaquina: Sí, y te conecta también con la capacidad de desarrollar un principio de serenidad donde todo es remanso y caudal, que fluye hacia los brazos amorosos y llenos de vida de Dios. Pero también está conectada a la sombra. Al miedo a descubrir tu lado oscuro y no ser aceptado por los demás. Este elemento pide profundidad y revisión interior, exigiendo vencer el miedo a esta mirada y la cobardía al resultado. El agua nos recuerda el amor de la madre y la sensación de haber sido aceptados por ese amor. Retornar al útero materno y depurar el nacimiento puede ayudar en el manejo del mundo emocional.

Jon: Nos queda el plano mental, el aire.

Joaquina: El aire conecta con el mundo de la idea. Habla de la capacidad de creer en ti mismo. Regula el pensamiento, esa idea del ser y sin sentido conceptual en la vida. El mundo astral, el recuerdo del pasado que hace que el aire genere torbellinos donde no hay salida a la vida libre y mágica de la idea que se extiende. El aire, cuando en calma, permite que la semilla se pose suavemente en los lugares más apropiados. El aire alterado hace que todo pierda el sentido de la realidad y nada permanece estable. El aire, que como un huracán arrasa con todo a través del pensamiento dogmático, prepotente, para luego, quedar exhausto y sin nada sobre si mismo, queriendo edificar un momento nuevo. El aire está conectado al reconocimiento de uno mismo y la necesidad de aprender que tiene el ser como única experiencia para darle cuerpo a la idea.

Jon: En el índice del curso hay una serie de puntos bajo el epígrafe “Explicación de la energía vital” que me gustaría entender un poco mejor. El primero es: Energía vital pura.

Joaquina: Cuando la energía que recibe el cuerpo por el centro raíz o primero, es ascendida adecuadamente a través de los principios amorosos de cada centro, el resultado es una energía vital transcendida o pura. Esta energía busca ser tocada por la energía cósmica para realizar el matrimonio que lleva a la experiencia en la tierra de dar y recibir, meta única de este movimiento energético.

Jon: ¿Y cuándo la energía vital está sin trascender?

Joaquina: Cuando la energía que recibe el primer centro no es ascendida adecuadamente, sino que se queda bloqueada en cualquier centro, por un principio mental, emocional o físico no superado, la energía vital no puede purificarse. Al no purificarse no llega a realizar una conexión con la energía cósmica, sino que es tocada por ésta para proceder a estados de conciencia, bien por inspiración personal o por la escucha de ayudas que fluyen en busca de esta trascendencia. Desde ese momento todo gira en la búsqueda de la sensibilidad para romper el bloqueo y conseguir elevar la energía hasta el punto que te he explicado antes.

Jon: Esta energía fluye entonces por los 7 centros

Joaquina: Sí, ya ha tenido procesos de encuentro cósmico por los diferentes canales, provocándose el rechazo y la aceptación y haciendo estancamientos que dificultan la superación de los principios para los que esta energía está considerada: permitir que el hombre pueda realizar su experiencia en la tierra venciendo la negación natural al aprendizaje y escuchando la voz del Padre que parece olvidada.

Jon: ¿Esa es entonces su cualidad más importante?

Joaquina: Es una energía de superación y que busca el amor de cada función que el hombre ha fijado como meta para llegar a romper la separación. La cualidad más importante es de comunión, que le permite llegar a realizar el matrimonio con la cósmica. Para ello, necesita vencer el primer obstáculo que es la Voluntad o desapego a los placeres de la carne. Esta dificultad nace principalmente de considerar que no existe la posibilidad de ser feliz desde un refinamiento de esta sensación de placer.

Jon: Siempre te he oído decir que precisamente los placeres de la carne nos alejan de la felicidad.

Joaquina: La cualidad mas importante que mueve esta energía es la aceptación de la sexualidad como un medio de encuentro y de romper la separación entre los hombres. Este movimiento provocará la necesidad de formar un hogar y aprender a convivir para poder integrar lo aprendido en la Conciencia de Prosperidad que dará como resultado poder vivir la experiencia cósmica cada día mas libremente.

Jon: Experiencia cósmica… pero, vivimos en la tierra…

Joaquina: La cualidad de esta energía está también llena de los procesos de trabajo y económicos que surgen de una idea de vida en la tierra. Los movimientos profesionales, metas de estudios y otros muchos que se propician antes de los 24 años nacen del movimiento de esta energía. Y por encima de todo la cualidad de esta energía es la vitalidad, que nos permite experimentar una vida diferente, llena de un vigor que elimina la sensación de cansancio, activando un concepto nuevo y renovador de la capacidad de dar y recibir.

Jon: En el viaje me hablaste de que la falta de valor que más afecta a esta energía es la falta de aceptación del proceso de esfuerzo que parece representar el desapego a los deseos, y miedo a la felicidad sin ellos.

Joaquina: Los atavismos familiares y el miedo a repetir los errores vividos en familia son los procesos más costosos de superar en este deseo de purificación de la energía vital.

Jon: ¿Eso nos bloquea los canales energéticos?

Joaquina: Los canales están o no bloqueados primeramente por la secuencia de la energía sexual o energía de movimiento corporal. Posteriormente el estudio que tenemos que desarrollar está en función directa con los miedos a los desapegos físicos, la dificultad para creer en la felicidad desde la energía cósmica y no haber perdonado a los padres y los recuerdos de las etapas familiares que vinculan a la Sombra en las etapas de 0 a 12 años.

Jon: ¿Cómo se desbloquean?

Joaquina: Para desbloquear los canales de la energía vital, hay que asumir la depuración del deseo y la cobardía a perder el valor personal en aras de vivir en la unidad y realización de todos por encima de la propia. Sólo podremos desbloquear el canal energético cuando aprender y recibir del otro se viva de una forma natural y serena. Esta energía no se transciende cuando se niega uno a la igualdad con el otro, por miedo a ser dañado o no reconocido. Es una energía de reconocimiento y de luz, donde vivir en el cuerpo es un deseo personal y no impuesto por lo demás. Pasado el tiempo animal vivir este tiempo de luz es reconocer el aprendizaje y abrirse a él.

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