41 Encontrar el sentido

El libro de Viktor Frankl, Un hombre en busca de sentido, nos mira desde la mesa y empieza a disfrutar de la manera en la que Joaquina desgrana su contenido.

Jon: A veces ocupo mi cabeza con un problema, que llega a convertirse en una obsesión, desequilibra mi motivación y las cosas como que no funcionan.

Joaquina: Eso puede llevarte a preguntarte qué haces aquí, en el mundo, y que busques hacer cosas diferentes ajenas a tu realidad, y a una búsqueda de algo externo que te resuelva poder llegar a cumplir tu destino.

Jon: Y entonces entro en una gran frustración, bien porque no le encuentro sentido, o porque ya me he equivocado en la forma de encontrarle sentido, y las cosas en el camino que me he puesto no están funcionando como pensaba.

Joaquina: Eso te ocurre cuando no soportas conocerte, porque nos conocemos a través de cómo resolvemos nuestros problemas y cómo gestionamos nuestras alegrías. Una emoción resuelta, una motivación activada y un liderazgo comprometido, te llevan al sentido de tu vida.

Jon: ¿Que nos lleva a no querer encontrar una solución a nuestros problemas y si al de los demás?.

Joaquina: No soportamos ser normales. El problema nos alimenta, y el sentido del hombre es el problema, no es la solución. Porque le hace existir, porque el hombre que no tiene problemas no existe para los demás.

Jon: Si, muchas veces pensamos en negativo para pensar que existimos.

Joaquina: El sentido de la vida del hombre es resolver el problema que genera cada día por su existencia, no tiene otro. Por ejemplo: si hoy he enfermado, el sentido de mi vida hoy es curarme, no estar sano. Cuando pienso en estar sano no asumo que estoy enfermo, y asumir que estoy enfermo no es negativo es decidir implicar mi fuerza sobre lo que hoy tengo viéndome sano, pero sobre lo que hoy tengo. El sentido de la vida es que el problema esté en el presente, se le dé el cuerpo en el presente, y se resuelva en el presente. Cuando se hace en el futuro, se acaba de pasar al tiempo el problema y no la solución. El sentido de la vida es un problema que necesita solución ahora., y si no se conoce, el sentido de la vida es conocer nuestro problema.

Jon: ¿Qué necesito para resolver el problema? Seguridad, saber tomar decisiones…

Joaquina: Lo que hacemos con los problemas es enmarañar el verdadero sentido del problema. ¿Cuál es el sentido del problema? Hipotecar nuestra realidad, lo que somos, en aras de lo que creemos que tenemos que ser. Tenemos que conocernos a nosotros mismos para saber qué herramientas tenemos para llegar a donde queremos. Hemos pospuesto la solución de nuestros problemas, y vamos deshabilitándonos. Tenemos que saber quienes somos, y liderar lo que hacemos en el camino.

Jon: ¿Para qué queremos trabajar la búsqueda de sentido?.

Joaquina: Principalmente porque queremos hacer un cambio de mente. ¿Qué te gustaría cambiar?.

Jon: La pereza mental que me arrolla a veces sería una buena cosa a cambiar.

Joaquina: Pereza mental es hacer ¿Qué haces con ella? ¿Qué tiene de malo?.

Jon: Quiero hacer lo que me gusta y lo que me resulta fácil.

Joaquina: Eso está genial. Si hoy has decidido estar enfermo, mira qué beneficios te da estar enfermo. Sácale partido a todo lo que significa estar enfermo y te curarás,. Mientras que pienses en salud, y que la realidad no es tuya y que ha venido por la ciencia infusa , y que tu sentido es la salud, habrás equivocado el sentido de tu vida. Me duele la espalda ¿Por qué estas aquí? ¿Qué estoy evitando contigo? ¿Qué estoy consiguiendo? Y deja de doler, porque ya le he encontrado toda la utilidad ha dejado de tener sentido el dolor, pero mientras que me duele sé que tiene todo el sentido ese dolor.

Jon: Es como tomar la autoría del problema. Lo he decidido yo.

Joaquina: Plantéate que este problema es tu vida, y que es de verdad, que es lo que has decidido, y que es bueno. El sentido de tu vida es aceptar la realidad, hay que optimizarla, para cambiar el sentido de la vida hay que aceptar que el sentido de tu vida es lo que tienes hoy. Todo tiene sentido. Nadie se busca nada que no necesite o que no tenga sentido.

Jon: ¿Todo pasa por aceptar que el problema es el sentido de la vida?.

Joaquina: Aquí está el verdadero problema. Esto es lo que tienes que aceptar: Tu problema es el sentido de tu vida, sea una enfermedad, sea la pérdida de un padre, sea un problema con el trabajo, sea lo que sea….

Jon: Pero me surgen mil preguntas: ¿Cómo darle el sentido al problema, que sentido tiene para mí?. ¿Cuál es el sentido de mi problema?. ¿Qué me reporta? ¿Cuántas cosas consigo con este sentido? . ¿Para qué me sirve la obsesión?. ¿Para qué la desmotivación?. ¿Para qué no ser líder?.

Joaquina: Para no hacer algo, y tienes que aceptar no hacerlo.

Jon: Tengo que encontrar el beneficio máximo del problema, encontrarle sentido.

Joaquina; El ejercicio es muy fácil. Primero, tipifica el problema claramente, sin divagación, con nombre propio.

Jon: Pereza mental.

Joaquina: Contéstate a las siguientes preguntas: ¿Cómo estarías sin ese problema?. ¿Qué beneficios te aporta tenerlo?. ¿Qué beneficios te aportaría no tenerlo?. ¿Con cuál de las dos situaciones te encuentras mejor?. Es imposible que una persona no esté viviendo lo correcto. Ahora tienes que encontrarle la corrección a eso que vives, para qué lo necesitas, qué utilidad te da.

Jon: Estás diciendo que si hoy se que el sentido de mi vida es un problema y no quiero vivirlo, encontraré el sentido de mi vida, que será resolverlo. ¿Pero, voy a poder vivir sin problemas?.

Joaquina: No, y como no vas a poder vivir sin problemas, has de darte cuenta de que el sentido a tu problema todos los días: encontrar la vida, estar pleno, ser consciente, tener una conciencia de realidad, que es que lo que yo me fabrico es porque lo necesito, y es difícil darse cuenta de que fabricas algo que necesitas y que encima es malo. Es complicadísimo.

Jon: ¿Qué hace que las personas se curen?.

Joaquina: Encontrar el sentido de su enfermedad. ¿Para qué la quiero?. Aprenden y la enfermedad se va. Cuando aceptas tu problema ya no hay problema, hay situaciones a resolver, pero hay que descuartizar las situaciones. Lo que no puedes hacer es pensar: mañana lo resolveré. Esto significa hoy no puedes resolverlo, porque no encuentras las herramientas. ¿Para que no encuentro las herramientas?: para sentir que el problema hoy no lo quiero resolver, mañana es su día., ya está, ya no pasa nada, has encontrado que el sentido de tu vida hoy es que ya lo resolverás mañana, y no que eres un inútil hoy. Hoy simplemente no lo quieres resolver, y aquí es donde está el ejercicio: encontrarle el sentido a todo lo que vivimos, porque el hombre en busca de sentido, lo único que hace es perder el sentido de su realidad, y es que todo está resuelto, solo tienes que mirarlo.

Jon: Y cuando el problema viene del exterior?.

Joaquina: Nadie puede generarse un problema que dependa del exterior. ¿Para que quiero pensar que la solución viene de fuera?: Para no implicarme yo en el problema, estupendo: yo soy una persona que no me implico en el problema, y ya estás tranquilo.

 

Creo que voy a darle una segunda lectura al libro. Se me escaparon demasiadas cosas en la primera.

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