32 El significado del verano

Es agosto, y con la mirada reposada en un cantábrico tranquilo buscamos el sentido del verano. Como cada verano, nos alejamos de Madrid en busca de tranquilidad para escribir, para preparar cursos y para revisar lo que hemos hecho.

Jon: ¿Cómo es la energía del verano?

Joaquina: La energía del verano es masculina, de luz, y por lo tanto de compromiso y trabajo.

Jon: Cualquiera lo diría, viendo las playas y siendo la palabra “desconectar” la más usada en estas fechas.

Joaquina: El clima nos enseña a trabajar con nosotros mismos, y lo que hacemos es lo contrario de lo que nos enseña. El entorno es un aviso del trabajo que debemos de hacer, y lo entendemos como una agresión. Por ejemplo el invierno nos dice que no tenemos, y lo que quiere decir es que debemos buscar dentro de nosotros lo mejor que tenemos, nuestro valor, para utilizarlo y avanzar, y no sentirnos carentes. Y lo que hacen las personas en invierno es sentirse carentes y esperar a que los demás les den. Estas son las contradicciones que vive el ser humano en cada estación.

Jon: El clima, entonces, nos enseña a trabajar con nosotros mismos.

Joaquina: Si llega el verano con su luz, es que tenemos la conciencia para ponerla en nuestra experiencia vital y que veamos lo que tenemos, lo que nos falta y todo lo que podemos alcanzar.

Jon: ¿Con qué nos conecta el verano?

Joaquina: En verano hemos entrado en el tiempo caliente, y éste exige quitar cosas, y no es ropa, es quitar las trabas que hemos puesto por el frío. La luz nos hace salir fuera, clarificarnos, y exponernos a lo que somos. El verano nos conecta con dejar cosas.

Jon: ¿Para qué se dejan las cosas?

Joaquina: Para aproximarnos profundamente al pensamiento, a la mirada y ver con qué nos tenemos que comprometer y qué nuevos campos tenemos que abrir. Sin embargo decidimos quitarnos la cabeza para no saber que es lo que vamos a hacer.

Jon: Entonces, ¿qué necesitamos para que el verano nos ayude en nuestro desarrollo?

Joaquina: Al entrar el verano lo que necesitamos primero es gestionar compromisos. Pensar cómo vamos a entrar en esos compromisos. Lo segundo es saber manejar los símbolos del verano.

Jon: ¿A qué te refieres con los símbolos del verano?

Joaquina: Por ejemplo, uno de los símbolos, cuando llega el verano, es que lo que necesito es quitarme la ropa. Lo que en realidad nos esta queriendo decir el verano es que nos debemos quitar de todas las cosas superfluas que no necesitamos. La llegada del verano nos compromete principalmente con eliminar todos los trajes de falsedad que tenemos puestos. Para entrar en los compromisos debemos quitarnos todos los trajes que no nos han servido para nada.

Jon: El invierno, como no tenemos nada, es para mirarnos dentro. El verano, como lo tenemos todo, la mirada es para quitar lo que sobra.

Joaquina: El verano es el crisol de la conciencia. Cuando llega el 21 de junio nos dice: ha llegado la claridad, se han parado los vientos y, ahora, ¿qué quieres de tu vida?. Esta es la pregunta clave. En el momento que entras en la conciencia del verano tienes que tener claro qué es lo quieres, y por qué. El verano necesita una justificación clara, se pregunta por qué quieres lo que quieres, y por qué eres como eres. Si no encuentras las respuestas te sentirás perdido.

Jon: ¿Quién soy?, ¿por qué estoy aquí?… Buenas preguntas que suelen terminar sin una respuesta clara y encerrándome más en mi mismo.

Joaquina: Eso es por miedo a ser conocido, miedo a la claridad, miedo al compromiso. Para salir de ahí necesitas tener conversaciones positivas y constructivas. De lo contrario puedes entrar un poco en la obsesión. Al principio del verano has abierto tus puertas a investigar sobre tus oscuridades, y lo que quiere el verano es poner luz sobre tu oscuridad. El principio del verano lleva a la luz tu pensamiento más destructivo, para que lo cambies y lo resuelvas, no para hacerte daño, ni para criticar y que te obsesiones en tu debilidad. Te dice que el propósito de tu vida es tener una mente clara para que puedas comprometerte con los demás. ¿Cómo te vas a comprometer si estás perdido en tus propias debilidades?, es imposible. Comprométete conociéndote.

Jon: El cambio entonces es pasar de ser obsesivo, inconcreto y oscuro, a ser transparente, concreto y creativo.

Joaquina: La obsesión es el propósito no comprometido y no nos permite caminar. El verano conecta con nuestro cerebro, con nuestra conciencia, y todo aquello que convierte en una obsesión, o en algo descalificatorio, se convierte en una imposibilidad de avance. El verano dice: “Todo lo que no sabías, lo puedes saber ahora porque yo te doy luz sobre tu experiencia vital, quiero que veas lo que tenías y lo que te falta y todo lo que puedes alcanzar.”

Jon: Quitando las obsesiones aparece la fortaleza, con la claridad aparecerá la fuerza y de ahí voy al compromiso.

Joaquina: El verano es lo previo a las decisiones, lo que quiere decir que aquí se empiezan a almacenar las grandes ideas, para después tomar las decisiones. ¿Qué nos impide tomar decisiones? La obsesión.

Jon: Me has dicho que esto ocurre al principio del verano. ¿Qué pasa después?

Joaquina: Cuando ya tenemos claridad, a partir del 21 de julio tenemos que tener una motivación para el cambio y el compromiso.

Jon: Motivación es algo que he buscado durante muchos años…

Joaquina: La mayoría de las personas desmotivadas, son personas que no han sido reconocidas en su inteligencia, en su capacidad de comprometerse y responsabilizarse de las cosas. Las híper motivadas, híper activas, con una capacidad de desarrollar proyectos y un compromiso tremendo, son personas muy reconocidas por su padre, o ellas han reconocido mucho a su padre.

Jon: ¿Entonces a mediados del verano deberíamos buscarla?

Joaquina: Este período es el motor de la transformación del mundo, no nos vale tener ideas si no nos comprometemos con ellas. Cuando estás dispuesto a trabajar sobre una motivación construida, sana, transparente, te conviertes en el rey de la felicidad, del amor… Si antes no te has trabajado la claridad, se convertirá tu año en un devenir desmotivado, irresponsable, descomprometido, y te hará pasar el peor año de tu vida.

Jon: Resulta que el entorno más frívolo del año es definitivo para la felicidad y el amor

Joaquina: Nacemos en un medio, que lo que hace es permitirnos el avance o el desarrollo, sin embargo, fue muy hostil y frío al principio de la historia. El hombre puso toda su intención en defenderse de este entorno, ya que el invierno duró cientos de millones de años, y durante todo este tiempo el hombre se sintió carente, que le faltaban cosas y las buscaba fuera, hasta que aprendió a buscarlas dentro.

Cuando empezó a buscar las cosas dentro de si, el entorno se hizo mucho más agradable, y empezó a mirar a las personas que tenia cerca, y empezó a relacionarse y a darse cuenta de que además de existir él, existían los otros, y se le movió el interior tan profundamente que sintió que los otros le quitaban la paz, y le agitaban demasiado, que se le motivaban los deseos, las expectativas, y aún así siguió avanzando y pensando que las relaciones humanas eran interesantes, y que debían consolidarse. Y desarrolló todo un proceso de estímulos para llegar a sentir el amor, y querer formar casas y hogares, y el hombre y la mujer se juntaron e hicieron familias.

Cuando la agitación y los deseos de estar juntos se relajaron, se dieron cuenta de que podían aprender estando juntos y también estando solos, y apareció la necesidad de crear un mundo nuevo, donde la conciencia de lo que hay y de lo que sientes por los demás, te hace la vida mucho más fácil. Entonces el mundo se dulcificó y se expandió para que podamos conocer formas diferentes de vida. Y el amor se hizo algo irrompible y la felicidad se convirtió en una meta.

Cuando el hombre duda del amor de los demás o de lo que él es, vuelve al invierno y a la zozobra; y cuanto más conscientes seamos de todo lo que somos, de todo lo que tenemos, de todo lo que sentimos, de todo lo que sabemos, más posibilidades hay de que el mundo sea de verdad y se convierta en un paraíso.

Solo el sentimiento de carencia y el sentimiento de exigencia que tenemos hacia los demás, destruye este ecosistema tan extraordinario que existe.

Estos dos meses pediría que te plantearas todo el tiempo lo hermoso que es cuando tienes el pensamiento de yo soy, yo tengo, yo puedo, yo comparto, y lo maravilloso que es cuando te levantas con una motivación y un propósito de tu cambio y transformación personal. No dejar de mirar todos los días el faro del amor y la felicidad que es creer en ti mismo, en tu sociedad, creer sobre todo que el amor es un ejercicio de respeto a uno mismo, es crear tu personalidad y estar motivado para hacer la vida y poder perdonar y poder dejar atrás todo lo que no sea eso. Olvídate de todo aquello que no sea tu camino, tu creencia, o tus ideales, y de todo aquello que no sea la motivación para hacer lo que amas.

Habla Joaquina y habla el cantábrico. Y después, ya solo queda silencio.

6 pensamientos en “32 El significado del verano

  1. Gracias Jon, por compartirlo, por la claridad y por darnos una vez mas la oportunidad de ir a por nuestra motivación duradera entendiendo las bases y el sentido que la deben conformar.
    Un abrazo grande!🌷
    Carol

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