21 La felicidad a través de la toma de decisiones

Jon: ¿Cómo puedo llegar a una toma de decisión que esté respetando el amor a uno mismo?.

Joaquina: Tú y todos hemos nacido de hombre y mujer, así que somos la suma de algo hermoso que propició nuestra realidad corporal. Y eso hermoso está ahí, e iremos absorbiendo de las dos partes, de tal manera que hemos cargado las pilas y la vida en la intersección de esos dos seres. Solo podemos llegar a tener sentido cuando realmente salimos de ahí con un profundo amor a nosotros mismos, y desde ahí hacemos la experiencia personal. Para ello tienes que tener un objetivo personal. Es imposible que hagas este ejercicio de salir, de ir a otro lugar si no tienes esa experiencia que se llama propósito. Ese propósito va a marcar el camino.

Jon: ¿Ese propósito está antes de la materialización de nuestra personalidad?

Joaquina: Así es, cuando estás mirando a tu padre y a tu madre ya tienes un propósito, que es precisamente lo que te hace mirarlos a ellos de una manera diferente. La visión personal de tus padres es lo que marca hacia dónde vas o no. Y es una visión personal. Tus hermanos, estoy segura de que tienen una visión muy distinta de vuestros padres.

Jon: Si, muy distinta. Cuando tenemos alguna cena y hablamos de nuestros padres, y sobre todo de nuestro padre, las visiones son radicalmente opuestas.

Joaquina: Tu visión y tu percepción está totalmente ligada a tu propósito vital, y no hay posibilidad de que no sea así. Sin embargo, como te cuesta, darte cuenta de que esa percepción de los padres es tuya , y no de nadie más, lo que empiezas es a no tener visión y empezar a pensar que esas dos personas tienen la culpa de algo. De tal manera que no estás entonces en el espacio de intersección de los dos. Te sitúas entonces en su vida, no en la tuya. Así que la primera decisión es reconocer que tienes un propósito, y una visión sesgada o no de la realidad, y a partir de ahí sales para hacer tu experiencia personal. Si no estás conectado con tu propósito, lo que debes tener claro es que hay algo en relación con tus padres que todavía no está resuelto. Y no se resuelve, por una falta de amor a ti mismo.

Jon: Joaquina, a veces haces unas conexiones que me parecen doble salto mortal con tirabuzón, pero tienen su lógica.

Joaquina: No es que no se resuelva por una falta de amor a tus padres, ni de lejos, es una falta de amor total a ti mismo. Porque cuando te amas eres incapaz de ver el mal, incapaz de ver la falta de bondad, la crisis como un problema… Lo ves todo como una posible solución. El amor a ti mismo te hace poner los ojos en un lugar diferente.

Jon: Si, pero la situación está ahí.

Joaquina: Claro que está, pero la puedes mirar desde el derrotismo, o mirarla desde: yo tengo la capacidad de encontrar la solución a mi vida, desde mis valores, desde mis posibilidades, y desde donde yo puedo llegar.

Jon: Y, ¿respecto a la toma de decisiones?

Joaquina: La primera toma de decisión que tienes que hacer hoy es obedecer a tu “Yo”. El hombre y la mujer de los que has nacido, marcan la primera etapa de tu camino y de tu propósito.

Jon: ¿Cómo notas que los padres están vinculados a tu propósito?

Joaquina: Todos tenemos un camino, y el primer camino es con nuestra familia. Hasta que el camino de la familia no está plenamente limpio y positivo, no pasamos al segundo camino. Este segundo camino es el entorno cercano, que también tiene que ser positivo, porque tu entorno más cercano está contaminado en tu mirada por la familia. Cuando sales de tu familia y te vas un poco más allá, lo que vas buscando es que, o no se parezca en nada a mi familia, o que se parezca mucho. En el primer paso, tu padre y tu madre tienen que llenar tu maleta de amor. El entorno cercano lo que te hace es amar la diversidad. El entorno lejano, en positivo, es el que te hace realmente amar de forma incondicional, porque has conseguido introducir todos los elementos.

Jon: Pero este es un camino, ¿y el propósito?

Joaquina: El propósito es que todo lo que está pasando en el entorno, sea aprovechable por ti. La mayoría de nosotros condicionamos nuestras relaciones debido a esa no limpieza de la familia. Y la familia solo estará “limpia” cuando encuentres eso positivo de tu padre y eso positivo de tu madre y formes con ambas cosas una partícula con la que te amarás a ti mismo. Una vez encontrada, sales al entorno próximo pensando que esa es la forma de ver el mundo, a través de lo que eres. Y a lo mejor, eso te lleva a pensar que lo que no sea así no es válido. Si has sumado la inteligencia de tu padre con la creatividad de tu madre puedes entrar en la tentación de descalificar todo aquello que no sea inteligente o creativo. Y lo que suele ocurrir es que tus parejas serán todo lo contrario a lo que tu eres, tendrán otros valores y otras cosas, pero no las tuyas. De tal manera que al final lo que consigues es afianzarte mucho más en que lo tuyo es perfecto. Solo puedes crecer al salir fuera y tomar la decisión de que tu mundo ya lo has explorado, y ya lo has arreglado, y entonces te abres a la diversidad.

Jon: El amor a nosotros mismos desde este lugar de conocer lo nuestro y no conocer nada más, me ayuda mucho a sentirme satisfecho y a tener autoestima. Es decir, a saber quién soy.

Joaquina: Así es, pero si crees que tu autoestima está por encima de la autoestima de los demás, empezarás a perder la aceptación. Con el amor a ti mismo aportas valor a la sociedad, pero con la aceptación aportas a la sociedad lo más hermoso que existe: la empatía. Y sobre todo el concepto de que dos son más que uno.

Jon: La realidad suele ser que no acabamos de ver a uno de los padres, no nos amamos a nosotros mismos, y cuando salimos, atacamos a unos porque no son como nosotros.

Joaquina: Puedes encontrarte con personas que no se aceptan a sí mismas porque han vinculado bien las relaciones familiares. Pero hay personas que han hecho un gran trabajo con sus padres, y lo han hecho tan lindo y tan bien, que cuando salen al mundo creen que esa es la realidad única. No todas las personas que salen al mundo, con cierto estado de exigencia, son personas que ellas, en si mismas, están mal. Lo que si sucede es que cuando empiezan a tener ese nivel de exigencia es cuando empiezan a tener dificultades.

Jon: ¿Por qué?

Joaquina: Porque empiezan a culpabilizar a sus parejas, y al hacerlo hay un retorno hacia atrás, hacia sus padres, hacia ver lo negativo de sus padres. Ese es el juego en el que no tendrías que entrar.

Imagínate un cuerpo sano, vivo, que sale de tu alma. Y sale a compartir fuera. Y que sale sano, queriendo estar con los demás. Independientemente de que seas una persona muy proactiva hacia el negocio, hacia el dinero, hacia las relaciones, hacia el aprender… la vida es una suma de todas esas cosas. El concepto de trascendencia es trascender aquello que no te permite hacer todo lo que tu necesitas hacer para tener todo el éxito que te mereces. Es la parte espiritual de tu ser la que te permite trascender: ir más allá de donde estás.

Jon: ¿Ir más allá para encontrar el sentido transcendente y el propósito de nuestra vida?

Joaquina: Si, y el propósito de tu vida se centra en un amor infinito a ti mismo, y el amor infinito a los demás. No hay otro propósito. Si eres capaz de amarte a ti mismo y amar a los demás, serás capaz de hacer un gran trabajo en esta tierra.

Es el cuerpo físico el que necesita cosas tangibles, y lo tangible en La Tierra siempre es ambición: quiero tener y quiero poseer. Pero la posesión, en si misma, no tiene mucha satisfacción si no la sentimos, si no la pensamos, si no la expresamos mas allá de nuestras fronteras. Hay que trabajar los cinco cuerpos: físico, emocional, racional, mental y espiritual, para realmente retomar el contacto sobre lo que queremos hacer en esta vida.

Jon: ¿Cómo puedo empezar a trabajarlos?

Joaquina: El primer paso es detectar en qué cuerpo estás parado. Como pista te diré que casi siempre el freno está en dos: el cuerpo físico y el cuerpo emocional. El cuerpo físico es donde fijas los valores, y en el cuerpo emocional las creencias. El cuerpo físico está con nosotros durante todos los años de nuestra vida hasta los 12 años. Los niños, hasta esta edad no son capaces de desprenderse de su cuerpo físico, entendiéndolo como la realidad, y lo demás no existe. De 12 a 24 años, el cuerpo emocional. En esta edad tenemos una explosión emocional y ahí te posicionas. De 0 a 12 años eres muy sensible al padre que crees te ha quitado la autoestima. Y de 12 a 24 somos muy sensibles al padre que crees que no te ha aceptado como eres. Piensa cuál de tus dos padres te ha confrontado con la autoestima. Cuál de tus dos padres te ha hecho tomar conciencia de tu fragilidad en la autoestima. Por ejemplo, un padre que no acepta que seas mujer u hombre, que no acepta que seas débil, o poco inteligente, o simplemente que no tienes el intelecto a su nivel… Y haya pensado: “tu no puedes, tu no has venido con toda la maleta preparada para este viaje”. Y te lo hayas creído. No importa cómo estés ahora, vete a ese momento donde te has dado cuenta de que tu autoestima ha estado flagelada por una comparación que has perdido con esa persona que te ha puesto en situación: “Tu no vales para este mundo, no tienes poder, no has traído un cuerpo preparado para ello.” Este daño te lo ha hecho alguien que te ha protegido demasiado o que te ha exigido demasiado. Eso ha hecho que no tengas la autoestima donde la podrías tener.

Jon: Entonces esta percepción permanece, nos afecta a la toma de decisión y sigue dañando nuestro sistema de felicidad, mermando la felicidad.

Joaquina: Todos los procesos de autoestima nos quitan tres cosas importantes: El dinero, la autoridad y la libertad sexual. Tres elementos híper importantes para ser felices. Tu cuerpo es un cuerpo físico, humano, que está hecho para expandir totalmente tus sentidos, y vivirlos con total libertad. Sexualidad no me refiero a acostarte con nadie, sino libertad sexual, que tu cuerpo se mueva libremente, que no esté parado, que cuando te miran no sientas que te hacen daño… un cuerpo ajeno a la crítica. Si ahora te desnudas y piensas que algo de tu cuerpo no está bien y eso te merma tu libertad física, tu capacidad de expresarte, estás perdiendo poder económico. Estás perdiendo poder personal. Estás perdiendo autoridad. Estás perdiendo éxito. Estás perdiendo de aportar valor.

Todo lo que te he dicho hasta ahora está en tu maleta, y por ello lo puedes cambiar, y me gustaría que lo quisieras cambiar. Pero antes hay que verlo, sin juzgar y sin atacar. Simplemente mira cómo está tu mochila de amor personal. Cómo está tu mochila de quién eres en este mundo. ¿Qué está pasando en esta esfera tan importante de tu vida?

3 pensamientos en “21 La felicidad a través de la toma de decisiones

  1. Jon: me emociono con cada una de vuestras conversaciones. Siento que la escucho a ella al leerte a ti. De corazón, gracias. Un abrazo fuerte. Laura

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