97 Las diosas comprometidas (I)

Jon: Me imagino que, en contraposición con las otras, las diosas no comprometidas representan los papeles tradicionales de las mujeres: esposa, madre e hija. Son diosas orientadas hacia la relación, cuya identidad y bienestar dependen de tener relaciones significativas.

Joaquina: Las mujeres que se parecen internamente a estas diosas, son también susceptibles de ser escogidas como víctimas. Cada una de las tres diosas comprometidas tiene dentro de su mitología una fase feliz o de realización; una fase durante la que fue escogida como víctima, sufrió y fue sintomática; y una fase de restablecimiento y transformación. En su vida una mujer puede atravesar estas fases rápidamente o permanecer por un tiempo.

Jon: Hera representa a la mujer que anhela casarse, ya que si no lo hace siente un vacío interno y una falta de sentido a su vida. Necesita el prestigio, el respeto y la honorabilidad que conlleva para ella el matrimonio, y quiere ser reconocida como “señora de alguien”.

Joaquina: El arquetipo de Hera proporciona la capacidad de vincularse, de ser leal y fiel, de soportar y atravesar dificultades con una pareja, conectando en lo vital con el hombre que se ha casado. Ella alcanza el nivel místico del matrimonio, es como un esfuerzo por conseguir la totalidad a través del “matrimonio sagrado”, además de los niveles de satisfacción de una necesidad interna de estar en pareja y el reconocimiento externo de ser marido y mujer. El trabajo es un aspecto secundario de su vida, algo que hace. No da mucha importancia a la amistad con otras mujeres, prefiere estar con su esposo y hacer las cosas con él.

Jon: ¿También los hijos, o solo es importante el esposo?

Joaquina: Suele tener hijos, porque está en su rol de esposa, pero no tendrá instinto maternal. Si debe decidir entre su marido o sus hijos, normalmente sacrificará a éstos para conservar a su esposo. Una mujer Hera soltera, divorciada o viuda se sentirá desgraciada a cuando llegue a la mediana edad. Pero en estas edades, los matrimonios suelen padecer tensiones que ella no suele manejar demasiado bien. Acostumbra a empeorar la situación con su posesividad y sus celos. La tercera edad constituye el momento más difícil de su vida si se queda viuda. No sólo pierden a sus maridos, sino que también pierden su papel de esposa. Se sienten insignificantes. Si no se ha desarrollado a lo largo de su vida puede tener depresión crónica.

Jon: Entonces, en negativo, Hera cree que solo se tiene la plenitud desde la pareja, es celosa, posesiva y crítica. ¿Cómo se supera?

Joaquina: Hera debe hacer cosas alejadas del vínculo de pareja, potenciar las facetas de sí misma que pueden enriquecerla, desarrollarse fuera del compromiso, saber compartir con su pareja todo lo que tiene sin sentir que eso la lleva a perder el apoyo. En el caso de que pierda la pareja debe aprender a hacer frente a la realidad, y descubrir todo lo que se puede vivir desde uno mismo es la meta de esta diosa. La muerte de Hera es la no realización por dependencia de otros.

Jon: Démeter representa el instinto maternal, realizado a través del embarazo o mediante el suministro de alimente físico, psicológico o espiritual a los demás. Necesita nutrir a los demás, ser generosa y dar. Encontrar, satisfacción como cuidadora y proveedora.

Joaquina: La obstinación, paciencia y perseverancia son cualidades de Démeter. Cuando el arquetipo de Démeter constituye una fuerza poderosa, y una mujer no puede realizarlo, tiende a hundirse en la depresión. Se aflige y siente su vida carente de sentido y vacía. Los demás la describen como alguien que tiene los pies en la tierra, que va haciendo lo que debe hacerse con una mezcla de calidez y de sentido práctico. Suele ser generosa, directa, altruista y leal a personas y principios. Posee fuertes convicciones y es difícil hacerle cambiar de opinión. En su relación con otras mujeres, cualquier envidia o celos estará en relación con los niños. Habitualmente tienen sólidas amistades con otras mujeres Démeter. Muchas confían más en sus amigas que en sus maridos para obtener apoyo emocional o ayuda. Tiene un modelo matriarcal. De los hombres piensan que son como niños y posiblemente inmaduros e irresponsables, egoístas y desconsiderados. Su falta de consideración suele herirla y enfadarla, lo que olvida cuando se la reconoce. No posee un fuerte impulso sexual.

Jon: ¿Son esas madres que no pueden decir que no a sus hijos?

Joaquina: Ahí estaría en negativo. Falta a su obligación de establecer límites en su conducta, alimentando así su egoísmo. Refuerza la dependencia en sus hijos. Ahoga la originalidad y la autoconfianza en sus hijos y aumenta su propia carga de trabajo. La inseguridad la convierte en una madre posesiva. En la segunda mitad de su vida, en el momento en que sus hijos crecen su vida se queda vacía de contenido y tiende a presionar evitando la total independencia de sus hijos. La mujer Deméter que se considera a sí misma como una víctima, en los últimos años estará atormentada, traicionada y colérica, se dedicará a envejecer y amargarse cada vez más.

Jon: Muy susceptible a la depresión del “nido vacío” …

Joaquina: Démeter piensa que es indispensable y la única con capacidad de hacer las cosas bien. Además, hablará siempre de los seres a los que protege como si fueran lo mejor del mundo. A nivel afectivo, se mostrará como cree que su esposo desea, anteponiendo a sus hijos sobre ella misma. Sin embargo, tenderá a no cuidar su lado de mujer para solo estar en su papel de madre. En positivo tiene que es cuidadora, proveedora y generosa. En negativo, que solo se siente realizada si es madre, y protege por encima del otro.

Jon: ¿Cómo es la superación de Démeter?

Joaquina: Respetar los ritmos de los demás, creer en la capacidad de los otros, no reprimir sus necesidades y expresarlas, no hablar a los demás de los seres a los que protege como si fueran lo mejor del mundo, aprender a alimentarse correctamente a si misma, ser generosa con su imagen aceptando ser mujer y madre, y evitando proteger o ser protegida por su pareja.

Jon: Llegamos a una de las mas inquietantes de todas las diosas: Perséfone. Representa la renovación de la vida tras la muerte.

Joaquina: La hija Perséfone quiere agradar a su madre. Será obediente, prudente y con frecuencia estará protegida de la experiencia que comporta el más mínimo riesgo. El entorno social y cultural refuerza este arquetipo y de este modo dejan de desarrollarse otros aspectos de la personalidad. Silenciosa, recatada, complaciente, sabe que nunca debe decir no directamente. Externamente acepta su destino. Tiene una receptividad innata que la hace muy maleable. Es como un camaleón. Esta cualidad la predispone a ser una “mujer ánima”, inconscientemente se amolda a lo que el hombre quiere que sea.

Jon: Pero también es la “viajera” al submundo…

Joaquina: Como reina y guía del mundo subterráneo, representa la capacidad de ir y venir entre la realidad basada en el ego, o mundo “real”, y el inconsciente, o la realidad arquetípica de psique. Su experiencia puede ser tremendamente útil para los demás cuando necesitan un guía para ir y venir por los dos mundos. Simboliza la primavera, es la juventud, la vitalidad y el potencial para un nuevo crecimiento. Cada vez que Perséfone aflora a la superficie en la psique de una mujer, puede volver a ser más receptiva a nuevas influencias y cambios. La joven Perséfone prefiere observar primero y unirse al grupo después. Si se presiona su introversión natural para que tome decisiones rápidas, ella hará lo que agrada a los demás en lugar de resistirse y, de esa manera, aprende a ser pasiva. Por el contrario, si la ayudan puede aprender a confiar en su estilo de receptividad interna y en su manera subjetiva de tomar resoluciones.

De todas las diosas, es la que presenta mas vías posibles de crecimiento personal. Su crecimiento exige que luche contra la indecisión, la pasividad y la inercia; debe decidirse y continuar comprometida cuando la elección deja de ser divertida, tiene que enfrentar la vida por sí misma y cuidar de sí. Entre los treinta y los cuarenta ve que las demás personas de su entorno, sus amigas, han cambiado, han evolucionado y la han dejado atrás.

Jon: ¿Eso es por la creencia de que el matrimonio es siempre un rapto o la muerte, contra los que se debe luchar o que hay que sufrir?

Joaquina: En la vida real, a veces tras años de matrimonio, una esposa Perséfone deja de sentir que está prisionera de un marido opresivo y egoísta con el que se ha casado con resentimiento. Empieza a sentir de otra manera sólo cuando es capaz de verle como un hombre vulnerable, decente e imperfecto, y puede apreciarle y amarle. El carácter taimado, la mentira y la manipulación constituyen problemas potenciales de carácter para las mujeres Perséfone. Al sentirse indefensas y dependientes de otras personas más poderosas, pueden aprender a conseguir lo que quieren de manera indirecta. El narcisismo también es otro escollo que sortear. Sus pensamientos están dominados por cuestiones sobre sí mismas. La gente sólo existe para darles reflejos de ellas mismas. Puede sufrir una depresión cuando está dominada y limitada por personas que refuerzan su dependencia de ellos. Una persona que no se expresa, acumula su cólera. Mas adelante sus sentimientos de aislamiento, inadecuación y autocrítica contribuyen a su depresión.  Con frecuencia se siente inadecuadamente culpable por algo que dijo, pensó o hizo.

Jon: Me sigue interesando lo extrasensorial de esta diosa.

Joaquina: El carácter difuso de la personalidad de Perséfone con su receptividad generalizada y falta de centro de enfoque, facilita la recepción de percepciones extrasensoriales. Para desarrollar la capacidad psíquica ha de trascender, no tener miedo a lo misterioso y darse cuenta que encontrará su hogar en el mundo subterráneo, que sabrá de manera intuitiva que se encuentra en una encrucijada peligrosa y que deberá buscar el camino más seguro. También puede ser una terapeuta-guía con capacidad para conectar a otras personas con sus propias profundidades, guiándolas a encontrar el significado simbólico y la comprensión de lo que se encuentren en ellas.

Jon: ¿Y su superación?

Joaquina: Es muy dual y con falta de equilibrio.  La luz y la sombra fluyen en él de forma intensa. Simboliza la juventud, la vitalidad y el potencial para un nuevo crecimiento. El carácter taimado, la mentira y la manipulación constituyen problemas potenciales. Su superación pasa por confiar en sus propias fuerzas, aceptar pequeños compromisos y llegar al final, aceptar las responsabilidades que su propia vida le presenta, y dejar de amoldarse a la opinión de los que tiene cerca.  Su crecimiento exige que luche contra la falta de creatividad e inercia, además de buscar el equilibrio entre sus dos personalidades tan polarizadas.

96 Las diosas no comprometidas

Jon: Artemisa es la diosa de la caza y de la luna, reina en los espacios incivilizados de los bosques… la personificación del espíritu femenino independiente y en comunión con la naturaleza, que la vuelve mas reflexiva. Eso en la Grecia clásica. ¿Y hoy en día?

Joaquina: Representa las cualidades de realización y competencia, independencia de los hombres y de las opiniones masculinas a las que considera víctimas. Es una competidora natural, con perseverancia, valor y voluntad de ganar. Se esfuerza en trabajos que tienen un valor subjetivo para ella. Para que una mujer Artemisa compita y triunfe con éxito y sin conflicto, es importante la aprobación paterna que la proveerá de dones para su desarrollo. Los problemas surgen cuando los padres critican o rechazan a una hija Artemisa por no ser la niña que esperan que sea. Se muestran desafiantes por fuera, pero heridas por dentro y como consecuencia es una mujer que se siente en conflicto sobre su competencia y que suele sabotearse a sí misma, incorpora la actitud crítica dentro de su psique.

Jon: ¿Y respecto a otros aspectos de la vida?

Joaquina: Esta Diosa tiene poco interés por la vida intelectual, desarrollándose principalmente en carreras orientadas a los deportes o muy prácticas. Es competitiva en el nivel deportivo pero su inquietud de éxito económico se cifra en conseguir vivir por su cuenta para los gastos que la interesan. Es poco delicada en sus formas, escondiéndose detrás de ropas muy deportivas y cómodas, y le interesan poco las relaciones con el sexo contrario, aunque si llega a tener pareja puede aceptarlo

Jon: Entonces se pueden resumir los valores positivos de Artemisa en un espíritu femenino independiente, y competidora perseverante hasta ganar. Y deducir los negativos: Rechaza las relaciones con el otro sexo

Joaquina: Sí, Artemisa necesita la aprobación materna y cree que el hombre es su enemigo. Lo que necesita es sentirse completa en si misma y tener un sentimiento de compañerismo con otras mujeres.

Jon: ¿Qué pueden trabajar las mujeres que se identifican con esta diosa?

Joaquina: Pueden trabajar la delicadeza y desarrollar actitudes corteses, sobre todo con el hombre. Aumentar los conocimientos intelectuales y reducir las metas deportivas, dejando los desafíos competitivos dentro de los deportes. Lo que realmente destruye a esta diosa es la desconfianza, la falta de voluntad y la cobardía.

Jon: Llegamos a una de las más famosas, Atenea. Diosa de la sabiduría e hija del padre. Es el patrón seguido por las mujeres lógicas, gobernadas por su cabeza más que por sus corazones.

Joaquina: Muestra que pensar correctamente, conservar la cabeza en el calor de una situación emocional y desarrollar buenas tácticas en medio del conflicto, son rasgos naturales para algunas mujeres. Cuando una mujer reconoce la manera penetrante en que funciona su mente, como una cualidad femenina relacionada con Atenea, puede desarrollar una imagen positiva de sí misma, en lugar de temer ser masculina. Evita enredos emocionales o sexuales con los hombres, con los cuales trabaja estrechamente. Puede ser compañera, colega o confidente de hombres, sin desarrollar sentimientos eróticos o intimidad emocional. Ella prospera en los ámbitos comercial, académico, científico, militar o político. Su perspicacia le permite recorrer su camino de manera eficaz en situaciones en las que son importantes las consideraciones políticas o económicas. Puede ser astuta o actuar sin escrúpulos para conseguir sus objetivos o derrotar a sus rivales. La diplomacia, que implica estrategia, poder u maniobras de disimulo, es un reino en el que Atenea brilla. Ello concede importancia a la previsión, la planificación, el dominio de la técnica y la paciencia.

Jon: Como arquetipo de “la hija del padre”, ¿qué representa?

Joaquina: Atenea representa a la mujer que, casi de manera natural, gravita alrededor de hombres poderosos y con éxito, que tienen autoridad, responsabilidad y poder, hombres que encajan con el arquetipo del padre patriarcal o del “jefe”. Su relación con las mujeres es distante o descartada. Así pues, el concepto de hermandad es ajeno a la mayoría de las mujeres Atenea.  Ellas suelen enfadarse con la mujer que se queja, en vez de enfadarse contra el hombre hacia el que se dirige la queja. Puede que reproche a la víctima femenina por provocar lo sucedido.

Jon: Me temo entonces que en el sexo no va a brillar mucho…

Joaquina: Su actitud hacia la sexualidad puede ser la misma que hacia otras funciones corporales: algo que se hace regularmente y es saludable para ella. También forma parte de su papel como esposa. La comunicación entre una esposa Atenea y su marido acerca de los acontecimientos suele ser excelente. Pero la comunicación sobre los sentimientos puede ser prácticamente inexistente.  Es impermeable a los celos sexuales. Suele ser leal y esperar lealtad.

Jon: No sé yo si me gustaría una madre así, sería casi como tener dos padres.

Joaquina: La madre Atenea brilla si tiene hijos competitivos, extravertidos e intelectualmente curiosos. También tiene éxito con las hijas que son como ellas. La mujer Atenea encuentra difícil tratar con hijos o hijas que son afectados por los sentimientos. En su mediana edad, considera que está en los mejores años de su vida y si todo marcha conforme a lo planeado, su vida se desenvuelve de una manera ordenada. La menopausia no es una causa de aflicción para Atenea ya que envejecer no es para ella una pérdida. Por el contrario, el hecho de ser ahora más poderosa, útil e influyente que en los años de juventud, puede reforzar en este periodo su confianza y bienestar.

Jon: La mitología dice que nació directamente de la cabeza de su padre, y ya adulta… quizá lo que necesite es descubrir la niña que lleva dentro.

Joaquina: Especialmente cuando se halla en medio de un momento emocional, tiene que intentar permanecer en él y permitir que los demás la ayuden. Para volver a descubrir su niña perdida tiene que reír, llorar y dejarse abrazar.

Jon: ¿Otros aspectos de esta diosa?

Joaquina: Su componente es la lógica y la vida conceptual. Tiene que aceptar el esfuerzo de crecer y de desarrollarse. Se relaciona con personas poderosas culturalmente, mentes masculinas a las que admira.

Jon: Sus valores son la lógica, la vida conceptual, es gran estratega y poderosa para maniobrar en el mundo de los objetivos. Su lado oscuro es su Intolerancia hacia el lado femenino quejumbroso. No acepta la parte de víctima que las mujeres Hera y Démeter llevan dentro. Puede llegar a intimidar, suprimir la espontaneidad, vitalidad y creatividad de las personas que no son como ella.

Joaquina: Para superar esta diosa, la mujer debe conseguir equilibrar el mundo intelectual con el emocional, Integrar la flexibilidad en la expresión de sus puntos de vista, ser considerada y respetuosa con todos, y entender que la belleza del concepto está en la plasticidad y elegancia de su movimiento al exterior. A esta diosa la mata la inconciencia, la falta de creatividad y la infelicidad.

Jon: Hestia, diosa del hogar. Al contrario que Artemisa y Atenea, no se aventuraba en el mundo para explorar la naturaleza salvaje o establecerse en una ciudad. Permanecía dentro de la casa o del templo, contenida dentro del hogar.

Joaquina: Ella se concentra en su experiencia subjetiva interna. Su manera de percibir es mirando hacia dentro y sintiendo de manera intuitiva qué es lo que pasa. Nos permite entrar en contacto con nuestros valores poniendo bajo el foco lo que tiene significado desde el punto de vista personal. Tiene tendencia a apartarse de la compañía de los demás. La cualidad de Hestia de “ser completa en sí misma” busca la tranquilidad serena, que se encuentra más fácilmente en soledad.

Jon: Entonces, son las mujeres que consideran que llevar la casa es una actividad llena de sentido más que una penosa obligación.

Joaquina: Hestia es un arquetipo de conexión con el centro interno. El Ser que experimentamos internamente cuando sentimos una relación con la unidad que nos conecta con la esencia de cada cosa que está fuera de nosotros. Una persona tranquila y fácil de carácter, cuya presencia crea una atmósfera de calor y de orden pacífico. Suele ser una mujer introvertida que disfruta de la soledad. La Hestia que mantiene el fuego del hogar puede “quemarse” cuando siente que sus esfuerzos no tienen sentido o son inútiles para ella. Cuando es el arquetipo dominante, la sexualidad no es muy importante. Puede disfrutar de ella si se da y estar perfectamente satisfecha en su ausencia. Una esposa Hestia puede parecer una esposa dependiente, viviendo a su gusto el papel tradicional. Sin embargo, su apariencia es engañosa, ya que ella mantiene una autonomía interna. No necesita a un hombre para sentirse emocionalmente realizada. Desea el silencio y le molesta la pregunta o palabra fácil y banal. No le gusta el parloteo

Jon: Los valores positivos serán que es muy operativa en el hogar, aceptando las labores domésticas con la mayor naturalidad, aportando calor y orden pacífico. Da valor a los aspectos interiores. En su lado oscuro aparece el apego al hogar no aventurándose en el mundo. Tendencia a la soledad y dependiente.

Joaquina: La superación de Hestia pasa, precisamente, por la superación de esa soledad, por desarrollar valores que la permitan situarse fuera del santuario, aceptar el compromiso de relación rompiendo el estancamiento emocional. Su muerte es la impaciencia, la Intolerancia, y la Intranquilidad.

95 El camino de la Diosa

Salimos del Curso “El camino del Héroe” y nos vamos a cenar a un sitio tranquilo, donde ya saben de nuestras rarezas culinarias y nos sientan en una mesa retirada, acompañados por un plato de aceitunas Gordal.

Jon: Enhorabuena, como siempre, ha sido un curso genial. Me he quedado con una pregunta: ¿Y las mujeres? ¿Qué hay de los arquetipos femeninos?

Joaquina: Los arquetipos femeninos los conforman las diosas, y en este contexto, la palabra femenino no está restringiendo un género si no que representa a hombres y mujeres por igual. Lo masculino con los héroes y lo femenino con las diosas no se refieren a los órganos sexuales, sino a la estructura de nuestra conciencia. En palabras de Jung: “este par primordial de opuestos simboliza cualquier par concebible de opuestos que pueda darse: caliente y frío, luz y oscuridad, norte y sur, seco y húmedo, bueno y malo, consciente e inconsciente”. Cuando somos conscientes de nuestros dos polos, masculino y femenino, existe dentro de nosotros una dinámica armoniosa.

Jon: Pero son mas evidentes en las mujeres ¿no?

Joaquina: Sí, por la libertad que se da de vivirlas. El ánima del hombre las oculta por miedo a dejarse arrastrar por su poder. Las más libres en el hombre son las tradicionales y Hestia. Artemisa podría ser identificada en los hombres que nunca han dejado entrar a una mujer en su vida. Los procesos hormonales son menos detectables en los cambios de diosa del hombre, siendo sin embargo muy significativos de 35 a 45 años

Jon: Como ya sabes que soy mitad pedante, mitad discutidor, y me he traido al curso este libro de la antropóloga Manuela Dunn Mascetti. Te leo literal: “para las mujeres contemporáneas, las Diosas ya no forman parte de una estructura religiosa y social, sino que existen como arquetipos psicológicos. La Diosa reside en el corazón de toda mujer. Los mitos de lo femenino son un vehículo para la comprensión de los arquetipos que actúan en nuestra psicología y personalidad, pues ellos delinean los modelos psicológicos que nos influyen. Toda mujer siente afinidad hacia una o más Diosas, teniendo en cuenta o combinándose elementos tales como la familia, las circunstancias, las condiciones y la predisposición al cambio. Las experiencias del crecimiento físico y psicológico se registran en el inconsciente colectivo en forma de arquetipos”.

Joaquina: Todas las diosas son patrones potenciales en la psique de todas las mujeres. Qué diosas se activan en una determinada mujer, en un momento específico, depende del efecto combinado de una pluralidad de elementos que interactúan entre sí: predisposición de la mujer, esperanzas y el propio entorno familiar. También la cultura, las vidas de las mujeres están moldeadas por los roles tolerables y las imágenes idealizadas de cada época. Estos estereotipos favorecen a algunos patrones de diosas sobre otros. Por supuesto las hormonas, que refuerzan algunos arquetipos a expensas de otros según estén embarazadas, tengan el período, en la pubertad…

Jon: Me imagino que también las etapas de la vida.

Joaquina: La mitad de la vida es una época de transición que suele marcar el comienzo de un cambio de diosa. En algún momento, entre los 35 o los 45 años, palidece la intensidad del arquetipo predominante de los años anteriores, lo cual permite que emerjan otras diosas. Otra transición tardía en la vida es el periodo de la posmenopausia, el estado de viudedad, la jubilación o sentirse vieja y donde también puede haber una variación. Los patrones emocionales están movidos por dos tipos de fuerzas: Fuerzas internas: arquetipos; y fuerzas externas: estereotipos.

Jon: La concepción del universo divino de los antiguos griegos incluía numerosos dioses, semidioses, héroes, espíritus y fuerzas sobrenaturales. Los griegos inventaron varias combinaciones posibles de divinidades según ciudades, épocas o concepciones del mundo, propias de agrupaciones concretas. En los diversos panteones que idearon las ciudades griegas, el elemento femenino ocupa un lugar tan importante como el masculino. Así, entre las doce divinidades del Olimpo hay seis dioses: Zeus, Poseidón, Hades, Apolo, Ares y Hefestos; y seis diosas: Hestia, Démeter, Hera, Artemisa, Atenea y Afrodita. ¿Te estás refiriendo a estas diosas?

Joaquina: Estas diosas, junto con la hija de Démeter, Perséfone, reflejan la parte anímica de cada individuo dentro del inconsciente colectivo. Esta incorporación de los sentimientos debe realizarse primeramente en cada uno de nosotros para luego salir y abrirnos a las relaciones con los otros. Debido a esta intimidad y sociabilidad de los sentimientos, contemplo a las diosas en dos familias: No comprometidas y comprometidas.

Jon: Déjame adivinar. Las no comprometidas imagino que representan los roles femeninos de la independencia, autosuficiencia, el ir hacia objetivos y el pensamiento lógico. Diosas más solitarias que no buscan compromisos: Artemisa, diosa de la caza y de la luna, hermana y rival. Hestia: diosa del hogar. Atenea: la estratega diosa de la sabiduría y de la artesanía. Y las comprometidas, con los roles de esposa, madre, hija… bastante maltratadas, por cierto, por los dioses masculinos: Hera: esposa y diosa del matrimonio. Démeter: madre, diosa de las cosechas. Perséfone: la doncella, la hija. Afrodita, diosa del amor y la belleza, la amante.

Joaquina: Profundizando un poco, las tres diosas no comprometidas personifican los aspectos independientes, activos y de no-relación de la psicología femenina. Artemisa y Atenea son arquetipos orientados hacia fuera y hacia el logro, provocan los impulsos internos para desarrollarse, ir en pos de intereses, resolver problemas, competir con los demás, expresarse de manera articulada o artísticamente, poner en orden su entorno. Hestia se enfoca su atención hacia dentro, provoca el impulso del llevar una vida contemplativa, buscar la soledad. La mujer que haya querido alguna vez “un espacio para sí misma” tiene algo de estas diosas.

Jon: ¿Y su relación con los hombres?

Joaquina: No tienen necesidad de un hombre o de ser validadas por él y nunca un hombre penetró su mundo. Además, son las únicas entre dioses, diosas y mortales que fueron inconmovibles por el irresistible poder de Afrodita. No les conmovía el amor, la sexualidad ni el enamoramiento. Cuando el arquetipo de estas diosas es el dominante, la mujer es “completa-en-sí-misma”. Una parte importante de su psique “no pertenece a nadie”. Estará motivada por sus valores internos, de hacer lo que tiene sentido para ella o le llena, con independencia de lo que piensen los demás. Las mujeres que siguen sus propias inclinaciones para desarrollar sus talentos y concentrarse en obtener lo que tiene un valor personal para ellas, suelen evitar desempeñar papeles tradicionales de mujer. El desafío es cómo hacerlo.

En el extremo opuesto del restaurante se sientan tres mujeres que rozan los cuarenta y hablan animadamente. Su comunicación no verbal refleja tres personalidades distintas, pero con algo que las une. La que más gesticula lleva ropa deportiva, pelo corto y sus gestos son fuertes y vivos. Enfrente, unos ojos displicentes la observan detrás de unas gafas redondas. Con el pelo recogido en una coleta y la mano derecha sujetando el mentón, parece no aprobar mucho los argumentos de su amiga. La tercera mujer, más arreglada,  un poco ajena a la conversación, mira de cuando en cuando su teléfono.  

94 Los objetivos y su realización: Conclusión (IV)

A.: Mi objetivo es gestionar con eficacia los proyectos que hago.

Joaquina: No es vital porque su voz tiembla al mencionar la palabra eficacia. Su ha temblado en lo emocional. Analizar lo que os pasa. Te ha temblado la voz con la palabra eficacia, porque tu problema es de pérdida de tiempo. Busca algo que no te lleve a pasarlo mal. Si a ti te gusta perder el tiempo, no te ataques con el objetivo, sigue perdiendo el tiempo, haz un objetivo, que ya te arreglará el objetivo el tiempo. No os metáis donde no podéis, disfrutar el objetivo nos cambia la vida. Todo lo que nos quite la emoción y el gozo no lo vamos a cumplir. Los objetivos son para sentirnos poderosos y nos permitan disfrutar. Busquemos algo que realmente sea factible, algo que cuando lo digamos, sabremos que vamos a encontrar la forma de gozar y desde ahí podremos caminar. Los objetivos nunca pueden ser una inquisición, eso no es un objetivo. No se puede hacer ningún objetivo que sea del tiempo como, por ejemplo: “quiero respetar el tiempo”. Esos no son objetivos sino imposiciones.

Jon: Entonces esa pregunta sería muy buena a la hora de plantearnos un objetivo: ¿Esto es una imposición para mí? ¿Podría ser esto algo que estoy imponiéndome por otra cosa?

Joaquina: Los objetivos tienen que ser algo que, al ir cumpliéndolos cada día, nos digamos con alegría: “Yo puedo, yo me lo paso bien, ¡Que fantástico!, yo soy capaz, yo soy potente, yo me lo paso bien, yo soy única(o), yo lo consigo, yo soy mágica(o), yo aprendo, y además yo soy útil”. Tengo en este momento un proyecto de Comunicación para niños de 6 a 24 años. Quiero tener una jornada con niños para aprender comunicación a partir del juego y que disfruten aprendiendo. Se lo he contado a todo el mundo y la respuesta ha sido tal que ahora no sé si el espacio será suficiente. También podría darse el caso de que no vinieran, pero la intención está, porque voy a gozar con los niños, porque van a aprender y porque van a ver la utilidad.

Jon: En este caso, ¿cuál sería el planteamiento concreto?

Joaquina: Objetivo: que los niños sepan que comunicarse les da un valor añadido a su vida. Cómo: que lo hagan jugando, pasándoselo bien, en yincanas, disfrutando. Para qué: para que realmente sean personas que se expresan libremente. Por qué: porque ellos pueden, porque ellos son mágicos, porque saben, porque conocen.

Y.: Quiero poner una clínica desde hace tiempo. ¿Mi objetivo puede ser dejar de procrastinar, no dejar las cosas para después?

Joaquina: En este momento no tienes la clínica. Podría pensar que se debe al dinero. Pero necesitas ver si hay algo en tu persona que te lo está impidiendo. Si lo trabajas, la clínica puede venir sola.

Y.: Pero, por ejemplo, a lo mejor yo no tengo la clínica porque lo voy dejando.

Joaquina: No, tu no tienes la clínica porque el compromiso de la clínica te quita algo que no te apetece perder. No os engañéis ninguno de vosotros, cuando no tenéis algo, es porque ese algo os lleva a un lugar que os da muchísimos más problemas. En el proceso encontraremos que habrá cosas que perderemos, pero cuando el momento de dolor está por debajo del gozo, ya es gozo. ¿En cuántas cosas que te gustan empleas bien el tiempo?

Y.: Pero hay cosas que me gusta hacer y las dejo para después.

Joaquina: Porque te gustan menos, acuérdate, siempre está la ley de la cantidad, siempre vas a elegir lo que te da más gozo, pero si lo has filtrado por los cuatro pasos, nunca te vas a equivocar en el objetivo. El objetivo no puede ser objetivo y resultado a la vez. Un objetivo tiene un resultado, pero el objetivo no puede ser el resultado. El resultado es algo tangible y el proceso es algo emotivo. Una persona plantea su objetivo de sentir un estado de ánimo positivo. No entrará al proceso de obtener el ánimo positivo, sino la condición del objetivo que la lleve a tener el ánimo positivo. El ánimo positivo es un resultado, no es un objetivo.

Jon: Podemos plantearnos un objetivo y filtrarlo por los cuatro cerebros, revisando si es vital, si nos da gozo, si tenemos los conocimientos y si nos trasciende. Si a lo largo del proceso vamos descubriendo que no hay gozo, o que no hay ningún aprendizaje, ¿es necesario replantearnos el objetivo o bien, plantearnos otro diferente?

Joaquina: Al plantearnos los objetivos de esta manera, nos hacemos conscientes de nuestros movimientos. Escribir cada día nuestro objetivo es necesario para tenerlo claro y de manera permanente podremos observar lo que va surgiendo, y si nuestras actuaciones del día a día nos hacen crecer en el objetivo. Hay que observar lo que necesita pasar a los tres meses, lo que tiene que haber pasado a los seis, a los nueve o a los 12 meses.

Jon: Una mala experiencia, ¿puede conectarnos con un nuevo objetivo vital?

Joaquina: Hace unos días fui a la COPE acompañada de dos maravillosas mujeres. Nuestro objetivo era hablar de nuestro proyecto de Talento Femenino para dalo a conocer a la comunidad. A pesar de que ir a la radio y ese tipo de cosas no me gustan, es mayor el gozo que me representa el proyecto. Sin embargo, no pudimos hablar de este proyecto, no se respetó su nivel. Salí de ahí con un nuevo objetivo: dar a conocer en todos los medios el proyecto de Talento Femenino. ¿Por qué? porque para mí lo importante era que conociesen lo que hay detrás del objetivo, no contar como si estuviéramos vendiendo algo.

Jon: ¿Qué pasó?

Joaquina: Que un mal trato me ha llevado a mi gozo.

Jon: ¿Cuál es?

Joaquina: Que todo el mundo tiene que saber lo qué es Talento Femenino, pero desde un lugar donde yo voy a disfrutar, donde yo pueda hacerlo. Mi objetivo es que Talento Femenino lo disfruten cada tres meses 50 mujeres. Es útil para la sociedad, yo puedo hacerlo, disfruto como una enana y además el objetivo está claro. Esa es la diferencia. Eso es lo que quiero que os mueva, algo que esta en vuestras entrañas.

Jon: ¿Qué es vital para ti?

Joaquina: Que las mujeres ocupen un lugar de privilegios y digno en la sociedad, y que los hombres nos acompañen. Entonces nuestro objetivo, tiene que ser un objetivo movilizador, no un objetivo que no nos guste como “voy a organizar el dinero”, “voy a ser próspero y mientras organizaré mi dinero”, “voy a emplear bien mi tiempo”, porque no disfrutaremos del proceso. Pero si entendemos la utilidad, lo que es prosperidad, el dinero se organiza solo. Lo que no tiene ningún sentido es que los objetivos sean siempre, “tengo que manejar mi tiempo”, “tengo que no gastar tanto”. No son no tener, son tener, los objetivos son para tener. El objetivo es algo tangible, el proceso es como tú te relacionas con ello. Cuando tenemos el objetivo marcado de esta manera, todo se conjunta para hacernos llegar lo que necesitamos.

Jon: ¿Puedes poner un ejemplo?

Joaquina: Por ejemplo, lo que ha pasado para que el proyecto Talento Femenino sea conocido. Me trajeron a un chico de Pamplona, y coincidió que me llamaron a trabajar a Pamplona. Conocí a la madre de este niño y resultó que era directora de Recursos Humanos de un periódico y después de un tiempo se me ocurrió decirla, “Oye, ¿tu no crees que conocerías a alguien en ABC?”. Un tiempo después la persona del ABC me llamó pidiéndome una entrevista.

Jon: Pero las entrevistas no son lo tuyo.

Joaquina: Así es, mi primer impulso fue negarme. De pronto recordé que lo había pedido hacía un tiempo y decido tomar la llamada. Al empezar a hablar del tema, como adoro el proyecto, de pronto me olvidé de que era el ABC. Después de eso he tenido una entrevista de un periódico digital y nos han buscado insistentemente de la COPE para que hablemos del proyecto.

Jon: ¿Que ha tenido que pasar para lograras tu objetivo?

Joaquina: Que tuviera un objetivo que era claro. En el proceso todos los acontecimientos se van conjuntando. Alguien de ABC me trajo a su hijo, para que yo además tuviera la fuerza de voluntad para poder decirlo. Un objetivo en el que llevo tres años: trabajar el talento de las mujeres, y lo he conseguido. El resultado es que al final vamos a conseguir tener 50 mujeres para el proyecto de Talento Femenino.

Talento Femenino tuvo tres muy exitosas ediciones con 50 mujeres cada una de ellas. El proceso es un proceso de aceptación, es un proceso donde se involucran más personas, en el que surgen sinergias, y sentimientos con relación al proceso, y surgen también cosas inesperadas que están tocadas por tu propio destino. Es necesario estar atentos y ver qué personas están, qué personas no están, qué nos pasa, cómo nos vamos sintiendo, y que nos vayamos dando cuenta de que tenemos que hacer ajustes, porque habrá cosas que no queremos hacer y otras que si queremos hacer.

Ahora bien, cuando llega el resultado es obligatorio hacer un balance de lo que hemos tenido como tangible y de lo que nos ha llegado que no lo es, y que no los esperábamos. Esas son cosas que no están preparadas y cuando ves lo que surge sin estar preparado, lo agradeces, y se mueve mucho más todavía hacia nosotros.

Cuando el proceso está claro pasan cosas inauditas y el resultado va a ser el que esperábamos y más muchas cosas que no esperábamos. Todas buenas.

93 Los objetivos y su realización. Cómo, por qué y para qué (III)

Jon: Teniendo ya muy claro el “qué”, llegamos al como conseguir eso que quiero.

Joaquina: Todo objetivo tiene una información y también tiene un proceso, y el proceso tiene que estar en equilibrio con nuestro sistema de gozo, es decir, que el proceso tiene que ser para nosotros gozoso. Cada persona necesita identificar que es lo que le provoca gozo en la consecución del objetivo. Podremos ir identificando qué forma de pensar, qué forma de sentir vamos a tener en relación con ello, quiero estar sola en el proceso, quiero estar con personas, etc. No son los placeres sino los gozos lo que nos estabiliza.

Jon: Es decir, es necesario que seamos conscientes de cómo nos encontramos ante nuestro objetivo.

Joaquina: S. ¿Cómo te encuentras ante tu objetivo de ganar dinero, de tener un trabajo que te de una rentabilidad económica, que te permitas sentirte libre y que puedas mantener tu vida y tu estatus?

S.: ¡Hombre me siento esperanzada, sólida si lo consigo!

Joaquina: Bien, piensa ahora en el proceso. ¿Qué cosas tienen que ir pasando en el proceso para que tú sientas el gozo? Necesitamos verificar si estamos creyendo en el proceso. Antes, en el “qué” observábamos la fuerza y la firmeza. Ahora en el “cómo” observamos la calidez de la voz y la calidad del movimiento.

S.: Pues, tiene que ir pasando que no pierda el objetivo.

Joaquina: S. ha sentido que en el proceso hay algo que la puede molestar. Ha habido un cambio en su voz que se ha puesto árida, ha perdido el canto. Ahora piensa que en el objetivo tienes vas a ser una profesional sólida que va a ganar el dinero que necesita para mantener su equilibrio y además vivir tranquila. ¿Qué es lo que tiene que pasar en el proceso hacia tu objetivo?

S.: Primero, que yo aclare cuál va a ser mi futuro profesional, ese va a ser el primer paso y una vez que ya tenga claro lo que voy a hacer…

Joaquina: Cuando S. ha dicho que quiere aclarar su proceso profesional, su cuerpo y su voz se han enternecido, lo expresa de manera agradable. Lo que la enternece, lo que le provoca ilusión, lo que le hace sonreír, lo que le hace moverse gratamente, tiene que estar en su proceso, así como lo que la pone tensa no tiene que estar. En el proceso vemos qué cosas tienen que ir pasando. El objetivo de S es ganar el dinero, suponiendo que ganara 50,000 euros y quisiera ganar 200,000 euros, estarían dentro de su objetivo.  Y en el proceso estaría aclarar su futuro profesional. ¿Y que quieres que te pase además?

S.: Quiero estar tranquila.

Joaquina: ¿Cómo vas a conseguir estar tranquila?

S.: ¡Pues enfocándome!

Joaquina: Ha surgido en ella algo de tensión. Eso no le gusta tanto, por lo que hay que ir para atrás, regresando a donde estábamos.

Joaquina: Aclaramos nuestra vida profesional y ¿que otras cosas van a ir pasando?

S.: Que habrá tranquilidad, estabilidad…

Joaquina: Está cómoda. Es decir, tranquilidad, estabilidad…

S.: Contenta, muy contenta.

Joaquina: ¿Y, qué cosas no quieres que pasen en el proceso?

S.: No quiero perderme, No quiero dar bandazos, y no quiero estar triste.

Joaquina: Muy bien, perfecto. Estás hablando de que no quiere perder el tiempo, lo que ella habla es de que su gestión del tiempo es su mayor detractor. Entonces, en el proceso, S. va aclarando su vida profesional, va a buscar la tranquilidad, va a buscar la calma, estar bien y lo que va a tener como cuidado es su gestión del tiempo. Las personas físicas son prácticas y pueden con mayor facilidad plantearse el objetivo y moverse en él. A diferencia, las personas emocionales se conflictúan al establecer sus objetivos y perseguir sus logros, no quieren caminar hacia la practicidad y prefieren estar en el disfrute, no en el gozo, y esto es perder el tiempo. S. sabe, dentro de sí, que pierde el tiempo. Su objetivo no puede ser aprovechar el tiempo porque eso sería una obligación, una imposición y de esa manera no funcionaría. De lo contrario ya lo habría hecho. Hay algo en perder el tiempo que a ella la separa del éxito.

Joaquina: S. cuando pierdes el tiempo ¿para qué es?

S.: Para no hacer algo que sé que tengo que hacer.

Joaquina: Ponme un ejemplo.

S.: Pues, por ejemplo, ponerme a estudiar Diseño Web.

Joaquina: ¿Qué pasaría si estudiaras Diseño Web?”

S: Que aprendería.

Joaquina: Sí, pero ¿qué pasaría? Imagina que ya estás estudiando Diseño Web. Ya lo has aprendido, ¿qué pasaría en tu vida?

S.: Pues que tendría una mayor cualificación.

Joaquina: Cuando has tenido una cualificación muy alta y te has empleado al 100 % en tu trabajo, ¿qué ha pasado?

S.: Pues que he conseguido mucho éxito y mucho reconocimiento.

Joaquina: ¿Y qué has perdido?

S.: Bueno pues sí, a veces tiempo de estar con mi familia, por ejemplo.

Joaquina: Bien, dime si en estos momentos, para ti es prioritario estar con tu familia.

S.: No.

Joaquina: Acabas de mentir.

S.: ¡Hombre! vamos a ver, siempre es prioritario estar con mi familia.

Joaquina: No, no siempre es prioritario estar con tu familia. S. necesita analizar que estar con su familia, o con alguna persona que la está necesitando en este momento, es una imposición. Como sabes que si aprendieses diseño te dedicarías en cuerpo y alma a tu trabajo, como tienes esa imposición, ¿qué haces?

S.: No aprenderlo.

Joaquina: Una persona no puede conseguir que otra pierda su objetivo cuando está enfocada hacia el éxito y sabe que el éxito son horas de preparación. Entonces, S, si estás pensando en la tensión, “voy a tener que estar en mi casa mirando a mi madre y me apetece estar de copas con mis amigas”, no va a funcionar el objetivo. Acabarás diciéndole, aunque sea por dentro: “Ya está bien, cúrate esa hernia, tía”

Joaquina: Ya hemos identificado el detractor del éxito. Tanto en el caso de S. se encuentra en el manejo del tiempo. S, ¿por qué quieres hacer este objetivo?

S.: Bueno, pues porque eso es algo que a mí me produce mucha ansiedad.

Joaquina: Eso es lo que nunca puede pasar en el “por qué”. Nunca en el “por qué” aparecen sentimientos, justificaciones o problemas. No puede estar basado en cuentas de todo lo que no funcionó. El “por qué” puede partir únicamente de los conocimientos que tenemos para lograr nuestro objetivo. A partir del “porque yo conozco o sé esto”. Viene de todo lo que tenemos para llegar a lograr nuestro objetivo, todo el potencial y la fuerza intelectual. “Porque soy una persona profesional”, “Porque he estado 20 años trabajando”, “Porque además tengo la capacidad de adaptarme”. etc. Todo lo que conozcas, físico, emocional, intelectual, racional y espiritual está incluido, todos los conocimientos, y nunca nada negativo. S, ¿qué te va a llevar a encontrar el trabajo que te permita realmente llegar a tener esa tranquilidad? No son tus errores, son tus grandes conocimientos.”

S: Porque quiero esto, porque me lo merezco y porque yo lo puedo conseguir, porque yo tengo todas las capacidades para conseguir lograrlo.

Joaquina: El “para qué” siempre nos trasciende, siempre va más allá. Nos va a beneficiar a nosotros, a nuestro entorno más cercano, a nuestro siguiente entorno y desde ahí se hace un objetivo realizable. Si un objetivo solamente sirve para nosotros, no será realizable, lo dejaremos a la mitad del camino, porque sentiremos que no hemos hecho nada. ¿Para qué lo quieres, S?

S.: Para vivir tranquila.

Joaquina: Si tú realmente vas a conseguir ser una profesional, que tiene la capacidad de tener calma, tener tranquilidad, estar estable y además tienes la capacidad de estar alegre y que el único detractor que tienes es el tiempo, y que tienes todos los conocimientos y que además todo esto te va a llevar a un sitio. El “para qué”, es que va a cambiar, no sólo a ti, sino a tu sociedad. Te trasciende a ti, y si no es así, no vale el “para qué”. Entonces nuevamente te pregunto: ¿para qué lo quieres?”

S: Para darme una estabilidad.

Joaquina: Para darme una estabilidad a mi, para dar una estabilidad a mi familia, para que realmente las personas que estén cerca de mi vean cómo se puede llegar a ser, para ser un maestro de que las cosas se logran, para tener una identidad y una expresión que va más allá de mis condicionantes, para realmente ser una manifestación de lo que se puede llegar a hacer y para ser líder de mi destino. Esa es la realidad, y esa es tu realidad, lo que pasa que no lo ves así. ¿te das cuenta?

S: ¡Sí, sí!

Joaquina: ¿Alguien mas quiere testar su objetivo?

L: Mi objetivo es ver lo positivo de las personas.

Joaquina: ¿Es vital para ti? Si es así, entonces, ¿qué te ha llevado a no hacerlo ya?, ¿qué dificultad tienes para no ver lo positivo de las personas? ¿Cómo vas a medir el esfuerzo? ¿cómo vas a medir el cambio? Ahora pienso mal de una persona cinco minutos y mal de esta otra otros cinco minutos… Pensar mal o bien de las personas es un ejercicio que no se puede medir, porque el pensamiento no se puede medir. Si hablas de lo que les haces a las personas cuando piensas mal de ellas es posible que puedas medirlo. Es necesario plantearnos objetivos que estemos dispuestos a realizar, y no engañarnos a nosotros mismos con objetivos que nos decimos a nosotros mismos desde hace años y no los cumplimos, porque no tiene sentido.

Lo importante es que no luchemos contra algo que no conseguimos. Si piensas mal de la gente es porque miras sus errores. Entonces: “quiero dejar de ver los errores de la gente”. Si miras qué te lleva a pensar mal de la gente y te marcas como objetivo eso, será más posible que lo hagas. Sentirnos culpables porque no lo hicimos, no funciona. No hay nadie que tenga voluntad fuera del gozo, fuera del aprendizaje y fuera de la utilidad. Si entendemos la utilidad de quitarnos un trozo de pan, lo vamos a hacer sin acordarnos del pan. Si tú notas la utilidad de mirar a una persona con amor, lo harás sin necesidad de quitarte nada que te guste.

92 Rejuvenecer en tu cumpleaños

Jon: Felicidades Joaquina, hoy 2 de octubre es tu cumpleaños.

Joaquina: Cumplir años es fácil, únicamente hay que esperar pase el tiempo, y ocurre de manera natural. Lo importante es plantearse lo que ha ocurrido en ese año que ha pasado: Los cambios que se han hecho, las transformaciones personales, las personas a las que se ha acompañado en su desarrollo personal… si uno está más o menos cerca de Dios…

Jon: Así lo creo yo también, sin embargo, también hay un gesto de amor en el recuerdo de esa persona y utilizamos esta fecha para reconocerla, agradecerla y devolver de manera simbólica todo lo que se ha recibido de ella en el año. Así lo reconozco y así lo reconocen todas estas personas que te han enviado flores blancas con tarjetas llenas de cariño.

Joaquina: Si, me emociona mucho, algo deberé estar haciendo bien.

Jon: Qué grande eres Joaquina, estás haciendo muchas cosas muy bien… incluso en estos dos años en los que no vemos tu presencia, ni notamos tus manos dándonos calor, seguimos sintiendo tu aliento, tu apoyo, tu infinito amor, ahí donde te necesitamos. Ocurre cada vez que cerramos los ojos y pedimos en secreto tu consejo. Cada vez que se rompe algo dentro, en ese lugar inaccesible para todos excepto para ti. Cada vez que simplemente te añoramos.

Y nos dejamos ir por los recuerdos, y te sentimos cerca cada vez que replicamos tus enseñanzas, y el sentido trascendente de la vida se hace fuerte en nosotros sabiendo que tú lo has logrado, y nosotros también podemos hacerlo.

Dos años son dos segundos, y notamos como algunas de las enseñanzas se han desprendido un poco, y nos reconforta la fortaleza de otras que permanecen intactas, firmes y, siendo fieles a su maestra, son ahora fieles a nosotros. Y siendo fieles a nosotros constatamos que hemos integrado muchas más cosas de las que creíamos y de las que tú no dudabas. Hábitos, acciones y formas de entender la vida ya son nuestras. Existían ciertas dudas de si lo hacíamos contigo o por ti. Ahora sabemos que, gracias a ti, están en nosotros. Son nuestras. Eso es lo que nos muestra que hemos aprendido, y eso es lo que muestra lo gran maestra que eres, pues solo lo que permanece en el tiempo, realmente es.

Ayer empezamos un nuevo Curso de Coaching. Nuevas personas se acercan a aprender, a transformarse, a encontrar sentido a las cosas y a la vida. Me veo en clase, dividido, sentado en una silla escuchando y a la vez de pie hablando. Me sorprendo diciendo cosas que tú me decías y ahora son mías, y otras que han salido así, sin más, sin saber realmente de dónde vinieron. Y hago lo que te he visto hacer cientos de veces, estar presente, entregada con amor y firmeza, mezclando experiencias y conocimientos… Y me encuentro viajando en un espacio que jamás había soñado fuera tan hermoso. En el espacio que conforman las personas cuando se abren a aprender, cuando beben de una fuente antigua y el agua sigue siendo fresca. Y doy gracias a Dios por permitir que esto ocurra y por poder ser el mensajero de un mensaje que me trasciende. Y poder transmitir tu pensamiento. Sé que no es lo mismo, pero también sé que debo hacerlo, que a pesar de que la fórmula está diluida, su fuerza sigue presente. Me sorprendo muchas veces al encontrar cosas que no sabía que sabía. Frases que te habré oído en algún momento, razonamientos que no están en ningún libro, sentimientos que me asombro al sentir.

Dos años también son dos siglos y, a veces, me encuentro con personas que se han perdido, que sienten que tu abrazo les dejó demasiado pronto y, tantean en tinieblas el camino incierto que quedó ante ellos. Sé que esto no es así, que los maestros desaparecen cuando estamos preparados para ello, que ya nos han conducido al manantial y ahora es nuestra responsabilidad beber el agua cristalina que nos pusieron delante. Así ha sido y así será siempre. Solo hay que volver la vista atrás en puro agradecimiento y tornarla hacia adelante y pronto veremos al maestro que necesitamos para el siguiente tramo de vida. Agradecer hacia atrás sin el egoísmo de querer que todo sea como antes. Mirar adelante con anhelo del nuevo camino, orgullosos de lo aprendido y prestos a entregarlo a los demás. ¿No es eso la vida? Un recibir y un dar constantes, un aprender y enseñar, un estar dentro para salir fuera permanente. Así nos lo enseñaste tú, y así lo aprendimos nosotros.

Sigues cumpliendo años, ahora ya sin envejecer. Rejuveneciendo cada año en todos los que te conocimos, en todos en los que has dejado una huella indeleble de tu sabiduría y de tu amor. En todos nosotros que, durante 20 años o 20 segundos estuvimos a tu lado y no nos dejaste indiferente. Ese es el secreto de rejuvenecer cada cumpleaños. Gracias.

91 Los objetivos y su realización: El tiempo (II)

J.C.: Mi objetivo es objetivo escribir un libro.

Joaquina: El tono de su firmeza muestra que no lo vertebra. Quiere convencer. ¿Esto es vital para ti?

J.C.: Sí porque me organiza la vida.

Joaquina: No harás el libro, lo que te va a organizar la vida te la desorganiza, acabarás encontrando miles de disculpas, si encuentras tu objetivo vertebral acabarás escribiendo el libro. Los objetivos no vienen a solucionar problemas, si no que resuelve en si mismo los problemas. Si nos imponemos algo y queremos hacer algo, el objetivo ya viene como algo que no es nuestra quimera, no es nuestra expectativa, es una imposición y si bien podemos obedecerlas temporalmente, las odiamos de una manera o de otra y terminaremos abandonando el objetivo. J.C tiene la capacidad de escribir un libro sobre el tema que desea, pero este objetivo no puede ser algo que le permita contactar con la voluntad y la emoción a través de la organización del tiempo y de otras cosas. ¿Qué otra cosa en esta vida te ha organizado que no sea escribir?

J.C.: Trabajar. Para mí la carpintería es vertebral, eso lo disfruto, me puedo pasar horas.

Joaquina: La carpintería te desorganiza, cuando te das cuenta no has escrito nada, estás perdido. Utilizas la carpintería para dejar de escribir, o dejar de hacer otra cosa. Bien, intenta posicionarte rectamente, y ahora intenta pensar que un objetivo es algo que te hace persona física, persona emocional, persona racional y persona mental, que un objetivo es para que tú disfrutes de tus cuatro experiencias y que el resultado sea un avance en tu vida espiritual. Cuando JC acaba de estar en la carpintería se siente culpable porque sabe que ha empleado mucho tiempo, se lo ha pasado muy bien, pero ha dejado de hacer otras cosas. Cuando escribes el libro, como te gustaría estar haciendo otras cosas, empiezas a sentir. Hay dentro de ti una dualidad entre los disfrutes y las obligaciones, olvídate de los grandes disfrutes y olvídate de las grandes obligaciones.  Céntrate y busca un objetivo que te haga sentir pleno como persona y que cuando lo estés haciendo no tengas dudas sobre si estás haciendo bien o estás haciendo mal, si empleas el tiempo o no empleas el tiempo.

J.C.: A mí realmente, lo que me hace feliz es escribir, escribir cuentos, escribir cualquier cosa, yo me relajo, me siento genial cuando estoy escribiendo. Me cuesta mucho ponerme a escribir, pero me realiza.

Joaquina: Señor, ¿por qué nos haces tan contradictorios, lo que me hace feliz es escribir, pero me cuesta ponerme a escribir. Eso quiere decir que no te gusta la felicidad.

J.C.: No, es que se mezcla con la emoción.

Joaquina: ¿Pero, te gusta escribir o no te gusta escribir?

J.C.: Me gusta escribir, lo que pasa es que soy disléxico.

Joaquina: Lo que te pasa es que eres disléxico, pero ¿te gusta escribir o no?

J.C.: Me gusta escribir.

Joaquina: Pero no escribes. Busca algo que realmente te guste.

J.C.: Pero no sé, eso es lo que me gusta, escribir.

Joaquina: Volvamos a la pregunta inicial: ¿cual es tu objetivo para este año?

J.C.: Ah, mi objetivo para este año es escribir un libro, pero igual tengo que cambiarlo.

Joaquina: No, igual consigues escribir un libro, pero tu objetivo no va a ser escribir un libro. No lo vas a hacer porque te dan mucho trabajo de carpintería.

J.C.: Pero eso lo hago por hobby.

Joaquina: Al final lo haces por hobby, pero es trabajo. No quiere decir que lo cobres, pero es trabajo. Lo mismo que escribir un libro es trabajo, pero parece ser que a ti te gusta mucho disfrutar y pasártelo bien, y no escribes. ¿Qué otras cosas te llevan a pasarlo bien que no sea ni escribir ni hacer carpintería?

J.C.: Compartir con la gente, tener un diálogo filosófico, teológico… Comer me encanta. Comer una buena comida, tomar un buen vino, eso fundamentalmente… Conocer personas, me encanta, hablar con alguien…

Joaquina: ¿Prefieres escribir o conocer personas?

J.C.: Bueno, en realidad preferiría conocer personas.

Joaquina: Expresa lo que le gusta pero que no lo hace. Lo que le molesta de sí mismo es su empleo del tiempo y que hay muchas cosas que no hace. Los objetivos necesitan ser definidos desde el cerebro Reptil, que es el que da claridad para saber lo que se quiere obtener y nos contacta con la voluntad para lograrlo. El proceso requiere del paso por todas las funciones de nuestros cuatro cerebros, pero si la definición de nuestro objetivo la realizamos desde el cerebro Límbico, solo se decidirán fracasos ya que es el cerebro de las emociones, y éstas tienen creencias que impiden la claridad necesaria.  Tal es el caso de J.C. y de cualquiera de nosotros cuando tratamos de definir un objetivo desde el cerebro Límbico, porque si no es algo que nos gusta, la voluntad va a claudicar. J.C., Sigue trabajando en ello, pero tu objetivo tiene que vertebrarte, y no darte placer. El placer viene de cumplir el objetivo, de ir hacia él a través de la voluntad. Tu objetivo no sería escribir, sería otro que engloba escribir y otras cosas.

Jon: Una vez definido ese “qué” vertebrador, ¿cómo seguimos?

Joaquina: El “qué” al ser físico, es tangible y nos permite medir el resultado y evaluar si aquello que queríamos conseguir es lo que hemos conseguido. Una vez encontrado el objetivo vital que nos vertebra, es necesario medirlo en el tiempo presente y futuro.

Jon: ¿Sería una medición cuantitativa o cualitativa, basada en actitudes, eligiendo el cambio a corto, mediano y a largo plazo?

Joaquina: Si es cuantitativa, requiere ver dónde estamos, qué tengo hoy, y dónde queremos llegar: qué quiero llegar a tener dentro de 12 meses. Si es cualitativa, ver cuál es el punto actitudinal traducido en actitudes y comportamientos que tenemos en el presente, y ver qué tendríamos que lograr y con qué resultados. Si es escribir un libro, qué páginas tienes hoy. Si es hacer un estudio, dónde estás hoy con el estudio y dónde vas a llegar.

Jon: ¿Puedes poner un ejemplo?

Joaquina: Si yo decido que quiero tener más paciencia este año y mi meta es lograr un alto coeficiente de paciencia. Para ello, necesito medir mi paciencia con determinadas actitudes a lo largo del tiempo, y definir qué cantidad de paciencia tengo hoy, qué cantidad de paciencia voy a tener a final de año y cuánta paciencia voy a ir consiguiendo en los distintos plazos. La medición permite que podamos comprobar que realmente estamos logrando las cosas, ya sea paciencia, sea felicidad, o un estado económico. Si no lo podemos medir nuestro cerebro no lo va a realizar, porque va a encontrar una escapatoria inmediata: “en realidad puede ser o no ser y, ¿cómo sé yo que soy más paciente?

Jon: ¿Y respecto al tema del corto, medio y largo plazo?

Joaquina: La percepción del tiempo se da en esas tres dimensiones dependiendo de la visión del objetivo, y nos conecta con la vida del día, de la semana, del mes, del año. Una forma eficiente de hacer objetivos es crear un plan a largo plazo haciendo emplazamientos con objetivos a mediano y corto plazo. Estos emplazamientos necesitan tener objetivos propios que colaboren a lograr nuestro objetivo a largo plazo. Si elegimos un largo plazo de un año para realizar lo que quiero obtener, el largo plazo sería los tres últimos meses, el mediano plazo sería los seis meses intermedios y el corto plazo corresponde a los tres primeros meses.

M: ¿Y si es algo muy general?

Joaquina: ¿Es un objetivo para los demás, o para ti?

M: Para mí. Quiero ampliar relaciones. Me acabo de separar y tengo un mundo diferente ahora que tengo que encontrar.

Joaquina: Entonces lo que quieres es ¿encontrar relaciones o superar tu ruptura?

M: Pues… las dos cosas.

Joaquina: No, las dos cosas no. A buscar las relaciones vas porque te sientes en una condición, eso no funciona y acabarás teniendo relaciones que te hacen daño y con las que no estás bien. Pero si te planteas cómo estás hoy con la ruptura y cómo quieres estar dentro de un año con la ruptura, ahí aparecerán todas las cosas que te dan placer. Una de las cosas importantes del objetivo, es que el camino del objetivo se hace, vamos marcamos el objetivo desde un lugar frío, y el calor se va produciendo en el camino. Si defines el objetivo con una intención que es absolutamente emocional, las emociones te ponen a la deriva. Dentro de un tiempo conocerás gente y habrás perdido un poco tu cabeza. Los objetivos tienen que ser a partir de lo que da vida: “y ahora necesito reconstruirme, volver a este lugar que quiero, a ser libre, a ser fuerte, a ser lo que quieras” Encontrar relaciones porque te han dejado o porque tú has dejado una relación, pasártelo bien un rato… pues no funciona si antes no tienes claro que objetivo tienes. Si nosotros en este momento dijéramos, mi objetivo es tener pareja, estaríamos perdiendo el tiempo, mientras que si nuestro objetivo es ser una persona que tiene la capacidad de entregarse plenamente y mis problemas de pareja fueron porque yo no me entregaba, tendré la pareja. No la tengo que plantear, aparecerá. Esos son los objetivos, lo que nos transforma, no lo que simplemente nos obnubila.

Jon: Cuando Steve Jobs llevaba 10 años con Apple, la persona que había elegido para llevarle la dirección convenció al Comité para que le expulsaran. Sus primeros seis meses fuera de Apple fueron un absoluto despropósito de todo tipo. Volvió a ser la persona que había sido en tiempos anteriores con una vida nada positiva. Cuando se dio cuenta que había perdido todo se quedó quieto y se hizo esta pregunta: ¿Si yo cuando tenía 20 años, tenía estas cualidades y conseguí crear Apple, con 10 años más de experiencia, ¿qué es lo que podría llegar a hacer? Nació Next, nació Pixar… Había pasado seis meses destruyéndose, creyendo que lo que tenía que hacer era perdonar o salir de la crisis que le había provocado la otra persona.

Joaquina: Esa es la cuestión. El planteamiento de los objetivos no puede ser a partir de descubrir los errores y tratar de cambiarlos, ya que todo lo que son necesidades por compromiso o por dolor no funcionan, se pierden en el camino. Tenemos que buscar algo que queramos ser como persona en este momento.